Ulrich Beck. Foto: Sociología Avanzada.
Ulrich Beck es
profesor de Sociología en la Universidad Ludwig Maximilian de Munich y, desde 2013 es el investigador principal del proyecto “Cosmopolitismo Metodológico en el laboratorio del cambio climático” European Research Council. Es profesor invitado del British Journal of Sociology en la London School of Economics y profesor en la Fondation Maison des Sciences de l´Homme en París. Ha recibido numerosos premios y honores internacionales.
Según dicho autor, el nacionalismo es el enemigo de las naciones europeas. La Europa cosmopolita es la última utopía realista. Visto así, la crisis actual es la oportunidad que tiene
Europa de construir una
nueva sociedad política: más libre, más democrática y con mayor seguridad social.
Crisis de Europa: ¿principio del fin o la puerta hacia una oportunidad?
Antes de comenzar a desarrollar lo expuesto por el profesor Ulrick Beck en la conferencia que dio el pasado martes, cabe preguntarse ¿qué relación tiene la actual crisis europea con nuestro país? ¿Qué podemos rescatar de la actual crisis europea? Si es que algo se puede rescatar por cierto. Si bien la afinidad cultural, nuestros antepasados y el destino de buena parte de nuestras exportaciones e importaciones se dirigen hacia el viejo continente, lo que rescato clave, y de hecho titula este artículo, es la vinculación entre la crisis y las oportunidades que ésta conlleva. Palabras que a simple vista parecen opuestas, pero que si uno observa con mayor detenimiento mucho tienen en común. Para ello me resulta interesante recordar lo tristemente sucedido hace unas semanas atrás producto de las inundaciones que sufrimos. Si bien podemos cuestionar la idoneidad de nuestra dirigencia política y las medidas adoptadas, a destiempo, por cierto, lo que me parece imperioso rescatar es la capacidad de cooperar que tenemos los argentinos como sociedad. La capacidad de ponernos en el lugar del otro, de ser solidarios, de ayudarnos, y precisamente en los tiempos más difíciles, cuando todo parece perdido, y muchas veces por parte de los que menos tienen. Entonces sí veo el vínculo entre crisis y oportunidad. La crisis implica cambio y la posibilidad de que surja algo nuevo, y por qué no, mejor.
Ahora sí creo pertinente comenzar con el análisis expuesto por Beck, quien nos invita a comprender lo nuevo sin utilizar viejos términos o conceptos. Europa, la Europa que él plantea, “cosmopolita” es más que la sumatoria de los 27 Estados- Nación que la conforman y del conjunto de las nacionalidades de sus miembros. Es un fenómeno nuevo que debe ser entendido como tal. Y en este sentido su propuesta es que no solo deben hacerse cambios en los Estados, sino también en las naciones, para lo cual debe apuntarse al Cosmopolitismo.
Beck se cuestiona si la amenaza que pesa sobre Europa actualmente es prueba de la crisis del orden global. Él afirma que sí, que la actual crisis es una más de las muchas catástrofes que se fueron sucediendo en los últimos tiempos: recordemos los atentados del 11/09, la crisis financiera del 2008, entre muchas otras. Crisis que fueron inesperadas, impredecibles, y a su vez, globales en su alcance. Dichos fenómenos que traspasan los límites nacionales, se encuentran estrechamente vinculados con su Teoría de la sociedad del riesgo. Teoría que se autoproclama como de la “transformación” y que se diferencia del resto de las teorías sociológicas, en el instante que tiene objetivos distintos, que busca superar el antagonismo del nosotros/ ellos, amigo/ enemigo, tan desarrollada por intelectuales de la talla de Carl Schmitt. Existe hoy una explosión de la pluralidad, y dicho fenómeno no puede ser dejado de lado.
Ahora bien, hablamos de una Teoría de la Sociedad de riesgo, pero ¿qué diferencia al riesgo de la catástrofe? El riesgo es el anticipo de la catástrofe para impedir que ésta suceda. Puesto en otros términos, es lo que una sociedad hace para buscar soluciones políticas a sus problemas.
Beck plantea que no existe una solución a la actual crisis de la Unión Europea, si no nos preguntamos por la causa de su origen: ¿por qué se unen los Estados? Para responder a dicho interrogante, comienza haciendo referencia a que los Estados Europeos, deciden ceder parte de su soberanía, en pos de garantizarse mutuamente la paz producto de las guerras sufridas. Asimismo, la UE también surge como respuesta a la globalización, para que las Naciones Europeas no desaparecieran, no se diluyeran en el mar de la globalización. Para ilustrar este fenómeno, pone como ejemplo a su mandataria Alemana, Ángela Merkel, a la cual califica de reina no- oficial de Europa, como “Merquiavelly”, en un paralelo con Maquiavelo, quien intenta por todos los medios posibles lograr un “salvataje” de la UE y de su estabilidad monetaria.
Beck remarca que el futuro de la UE depende de la voluntad de las sociedades nacionales, del éxito de la “cosomopolitización de la Nación” y aquí es cuando a mi parecer, logra ejemplificar dicho fenómeno muy claramente. Pensemos en la lucha por el respeto a los Derechos Humanos tras las violaciones sufridas en las últimas Dictaduras militares. Hoy en día, este fenómeno logró traspasar las fronteras nacionales, y su legitimidad política ya no se circunscribe solamente al ámbito interno de nuestro país, sino a toda la humanidad.
El mundo se ha “cosmpolitizado” y el nacionalismo se ha convertido en el enemigo de las Naciones. Cabe recordar el plebiscito efectuado en Gran Bretaña a sus ciudadanos para ver si querían salir o quedarse en la UE. Este tipo de medidas sólo tienden a dividir la sociedad y tal como resalta Beck, la UE en su conjunto está en mejores condiciones de defender el interés nacional que cada Nación en particular. Si bien es cierto que no existe un demos Europeo que sea homogéneo, unificado, no por ello se carece de legitimidad. Existen diversos demos y las particularidades nacionales deben ser respetadas. Debemos abandonar los antagonismos y enfrentamientos para pensar en los desafíos y problemas a través de una comunidad de proyectos comunes.
Estos son los principales deseos de Beck, quien rescata la oportunidad en un contexto de crisis. Oportunidad para enfrentar en conjunto, toda la comunidad Europea los problemas que los constriñen diariamente. La historia ya nos demostró que los nacionalismos condujeron a episodios lamentables a los cuales no queremos volver como Humanidad.
(Licenciada Antonella Migliavacca)