Finlamente, Fabbiani jugó. Metió un gol pero se resintió, le dieron su quinta amarilla y el viernes no podrá jugar con Arsenal. Los esfuerzos se sintieron en la cancha. Aquí, los detalles.
Estuvo en duda toda la semana. Le hicieron estudios de los que nadie reveló el resultado. Casi no se entrenó y hubo que probarlo en el último entrenamiento para que Gamboa se decidiera a arriesgarlo. Así lo informaba Olé.com.
El DT no se resistió al cuasi ruego del 9. Y acertó. Cristian Fabbiani por querer estar. Y el técnico por saber que ese entusiasmo daría sus frutos. Con su equipo 0-2, fue el que buscó y generó. Así, primero encontró el descuento: gran gol, dejando atrás a Aguirre y al Chaco Torres, poniendo el balón pegado al palo, lejos de Orión, que ya le había sacado una en el primer tiempo. Al final, rengueando, metió la asistencia (en off side) para el 3-3.
Su entusiasmo, claro, lo llevó al límite: Lunati le sacó la quinta amarilla por protestar, y así se perderá el partido ante Arsenal, el viernes. Aprovechará, entonces, para recuperarse: ayer se resintió de su molestia muscular.
Como sucedió en Banfield, la gente de San Lorenzo lo recibió con otro trapo que hacía referencia a su peso: "Fabbiani vomitá el Fitito", colgaron en la popular). A ellos les dedicó el gol y la asistencia del final.