El Yoga genera liberación y protección contra la preocupación,la frustración, las tensiones y presiones que día a día experimentamos en la sociedad moderna.
Las posturas (asanas) hacen mucho más que dar flexibilidad a los músculos endurecidos y tonificar los blandos: su poder secreto radica en el ritmo de la respiración con que se practican, que es transmitido a diferentes partes (glándulas, nervios, y tejidos) oxigenándolo y vivificándolo.
Podemos decir que el Yoga propicia la salud y la belleza, porque crea un estado de armonía que se expresa en todos los niveles: mental, espiritual y físico. Esto es notable desde lo más profundo hasta nuestro aspecto exterior, ya que al oxigenar el cuerpo y liberar toxinas, tanto los órganos como la piel se vivifican, desapareciendo completamente las molestias derivadas de la tensión y la mala postura, tanto como gran parte de patologías dermatológicas y deficiencias estéticas, como la adiposidad localizada y la celulitis.
El efecto general de los ejercicios es mantener nuesrtos órganos saludables y destruir cualquier condición que interfiera con sus actividades normales: obesidad glandular, malhumor, timidez, temor, depresión, desarreglos ováricos, sensación febril durante la menopausia.
Fuente: Yoga para todos, Fundación Indra Devi.