Pérez Esquivel, además otros, cuestionó al presidente de EE.UU. por la continuidad de "Guantánamo, la guerra en Irak y Afganistán, y la situación en Honduras".
Honestamente, creo que no lo merezco", dijo Obama sobre el Nobel de la Paz El presidente norteamericano se mostró "sorprendido" y "honrado" por el premio; duras críticas del comité republicano al otorgamiento del galardón
El presidente estadounidense, Barack Obama, reconoció hoy que está "sorprendido" por haber recibido el Nobel de la Paz este año. "Para ser honesto, creo que no lo merezco", afirmó en una breve intervención en la Casa Blanca para agradecer el galardón.
"Creo que es un llamado a seguir trabajando por la paz", dijo el Presidente, en un discurso en los jardines de la Casa Blanca. Confesó también que se enteró de la noticia en familia. "Papá, has ganado el premio Nobel de la Paz", fue el mensaje con que, en plena madrugada, se enteró de la decisión del comité.
En forma paralela, la primera reacción republicana por el premio fue de franca indignación.
El líder del Partido Republicano de EE.UU., Michael Steele, criticó duramente la concesión del Premio Nobel de la Paz al presidente de este país, Barack Obama, y opinó que se debe a su estatus de "estrella", más que a logros reales.
Y Barack Obama, desató críticas en varios importantes sitios de Internet especializados en intercambio de criterios.
Pérez Esquivel, ganador del mismo galardón en 1980, cuestionó al presidente de EE.UU. por la continuidad de "Guantánamo, la guerra en Irak y Afganistán, y la situación en Honduras". Para Fraga, "es prematuro".
Sus "medidas gubernamentales no favorecen el desarrollo de la pacificación en el mundo" manifestó Esquivel. Con sólo diez meses de mandato “es prematuro entregarle el Premio Nobel”, concluyó el analista internacional Rosendo Fraga.
Los analistas políticos e internacionales argentinos se mostraron más reticentes a compartir esta percepción. En comunicación con Criticadigital, Adolfo Pérez Esquivel, pacifista nacional y Premio Nobel de la Paz en 1980, dejó de manifiesto su desacuerdo con la decisión.
“Barack Obama tiene muy buena voluntad pero llegó al gobierno y no al poder. Las decisiones no dependen de él”, sentenció el militante por los derechos humanos. Pero, ¿quiénes tienen el poder? “El complejo formado por la industria militar, el Pentágono, La CIA y los empresarios”, explicó Esquivel y agregó: “En los diez meses que estuvo en la gobernación de Estados Unidos el mandatario hizo muchas promesas pero pocas acciones”.
La quietud señalada por el defensor de la paz alude a los pocos cambios efectivos que tuvo la política internacional de los Estados Unidos desde su anterior presidente, George W. Bush. El reciente informe de Amnistía Internacional (AI) coincide con esa percepción.
“El centro de detenciones de Guantánamo, la guerra en Irak y en Afganistán, las siete bases militares que quieren instalar en Colombia, son todas medidas gubernamentales que no favorecen el desarrollo de la pacificación en el mundo, todo lo contrario”, afirmó Esquivel.
Las acusaciones del miembro de la Fundación Servicio, Paz y Justicia (SERPAJ) se extienden hasta el punto de involucrar a la administración de Obama en el golpe de Estado de Honduras. En territorio hondureño “hay una base militar norteamericana poderosísima que cuenta con 800 efectivos militares. Es imposible que el golpe de estado a la administración de Manuel Zelaya haya ocurrido sin que Estados Unidos lo supiera”, dijo.
Para Rosendo Fraga, analista político y Director del Centro de Estudios Unión para la Nueva Mayoría, “es cierto que Obama ha creado un mejor clima en las relaciones internacionales, pero pienso que es prematuro otorgarle el Premio Nobel”.
El historiador cree que el galardón responde a la favorable imagen que el político tiene en el ámbito mundial, en contraste con su tierra natal donde “ha caído entre un 20 y 24 puntos en lo que va del año”. “Su riesgo es que la imagen después no se traduzca en hechos, como le ha sucedido dentro del país”, predijo.
Esquivel reflexionó sobre el mandatario y el golpe de estado en Honduras en su última carta de opinión , publicada en el sitio web de SERPAJ.
"Ahí están los militares hondureños que corren al trote a Washington para informar que cumplieron las órdenes de dar el golpe de Estado al Presidente Zelaya, según lo programado. Quieren la recompensa y las palmaditas de aprobación en la espalda, están como los cachorros que esperan que el amo les haga una caricia y le tire un hueso. Muchacho, estos hechos ponen en evidencia que llegaste al gobierno, pero no al poder", cuestionó.
En medios como Twitter y Facebook, además de blogs administrados por los diarios The New York Times y el The Wall Street Journal, el escepticismo y el estupor de los usuarios virtualmente opacó a los mensajes de congratulaciones.
Es ridículo otorgar esa distinción al jefe de la Casa Blanca, lo único que ha hecho hasta la fecha es reemplazar a George W. Bush en su cruzada belicista internacional, comentó Ahlheid, que hablaba desde Alemania.
Por su parte, Michael Lipkin (Irán) reseñó citado por la cadena CNN: Si Obama merece el Nobel, también hay que entregar uno a la señorita Miss América que constantemente está pidiendo paz para el mundo.
Desde Boston, Marcela Elisa escribió: ¿Alguien puede explicarme ésto? Yo pensaba que el Nobel de la Paz se concedía por logros, éxitos y hechos cumplidos, no simplemente por las intenciones de ciertas personalidades, dijo.
Otros como Mohammed, de Johannesburgo, se pregunta cómo Obama puede merecer tal galardón si actualmente es la autoridad que lidera dos extensas y cruentas zonas de guerra: Iraq y Afganistán.
El usuario Markknoller, de Washington DC, apunta que se trata de un caso sumamente extraño porque Obama entró en la Oficina Oval apenas 10 días antes de que finalizara el plazo oficial para las nominaciones al famoso homenaje noruego (1 de febrero).
Otros comentaristas resumieron con ironía: "Los noruegos sencillamente no hallaron a más nadie para dárselo (el Nobel), y optaron por una forma patética de invitar al Presidente a que visite Oslo".
Este año para el Nobel de la Paz se registraron 172 candidatos (record histórico) y 33 organizaciones. El agasajado además recibe una bolsa de 1,4 millones de dólares.
El presidente de Estados Unidos, Barack Obama, es el ganador del Premio de la Paz 2009, confirmó este viernes el Instituto Nobel de Noruega.
La academia europea alegó que era menester destacar sus "esfuerzos por reforzar la diplomacia internacional, la cooperación entre los pueblos, y su visión de un mundo sin armas nucleares".
Otros presidentes norteamericanos ganadores del mismo premio fueron Woodrow Wilson en 1919, Theodore Roosevelt (1906), y James Carter en el año 2002.
Elogios y escepticismo por entrega Nobel de la Paz a Obama
Por otra parte, el primer ministro noruego, Jens Stoltenberg, se refirió al trabajo de Obama por la paz y el desarme, diciendo: "Este es un premio sorprendente y emocionante. Queda por ver si tiene éxito con la reconciliación, la paz y el desarme nuclear".
Los talibanes afganos se mofaron del galardón, diciendo que era absurdo entregárselo a Obama cuando había ordenado el envío de 21.000 soldados adicionales a Afganistán este año.
"¿El premio Nobel de la Paz? Obama debería haber ganado el 'Premio Nobel por incrementar la violencia y matar civiles'", dijo el portavoz talibán Zabihullah Mujahid a Reuters por teléfono desde un emplazamiento desconocido.
Mohamed ElBaradei, director general de la Agencia Internacional de Energía Atómica de la ONU, dijo: "No puedo pensar en nadie que hoy en día merezca más este honor. En menos de un año en el cargo, ha transformado la forma en que nos miramos y el mundo en que vivimos y ha reavivado la esperanza de un mundo en paz consigo mismo".
El presidente de la Comisión Europea, Jose Manuel Durao Barroso, dijo en un comunicado: "La concesión del premio al presidente Obama, líder de la potencia militar más significativa del mundo, al inicio de su mandato, es un reflejo de las esperanzas que ha creado internacionalmente con su visión de un mundo sin armas nucleares".
En Oriente Medio, el negociador jefe palestino, Saeb Erekat, dijo que el premio podría ser un buen presagio para la paz en la región.
"Esperamos que sea capaz de lograr la paz en Oriente Medio y conseguir la retirada israelí a las fronteras de 1967 y establecer un Estado palestino independiente sobre las fronteras de 1967, con Jerusalén como su capital", dijo a Reuters.
El ministro de Defensa israelí, Ehud Barak, dijo a la radio del Ejército que creía que el premio realzaría la capacidad de Obama "para contribuir a establecer la paz regional en Oriente Medio y un acuerdo entre nosotros y los palestinos que traerá seguridad, prosperidad y crecimiento a todos los pueblos de la región".
El movimiento islámico Hamas, que controla la Franja de Gaza y se opone a un tratado de paz con Israel, fue más escéptico.
"A menos que se haga un cambio real y profundo en la política estadounidense hacia el reconocimiento de los derechos del pueblo palestino, pensaría que un premio de este tipo es inútil", dijo Ismail Haniyeh, primer ministro de Hamas en la Franja de Gaza, a periodistas tras las oraciones del viernes.
CAMBIO REAL
Saleh al-Mutlaq, un destacado legislador sunita iraquí, dijo a Reuters: "Creo que merece este premio. Obama consiguió realizar un cambio real en la política de Estados Unidos: un cambio desde una política que estaba exportando mal al mundo a una política que exporta paz y estabilidad al mundo".
En Indonesia, Masdar Mas'udi, número dos de la mayor organización musulmana de Indonesia, Nahdatul Ulama, declaró: "Creo que es algo bueno. Creo que es apropiado porque es el único presidente estadounidense que nos ha extendido la mano por la paz. En cuestiones de raza, religión, color de piel, tiene un actitud abierta".
En Pakistán, Liaqat Baluch, destacado líder de Jamaat-e-Islami, un partido religioso conservador, dijo: "Es una broma. Es vergonzoso para los que se lo concedieron porque no ha hecho nada por la paz. ¿Qué cambio ha traído a Irak, Oriente Medio o Afganistán?".
El arzobispo sudafricano Desmond Tutu, premiado con el Nobel de la Paz en 1984, lo elogió como "un magnífico respaldo para el primer presidente afroamericano de la historia".
El primer ministro de Zimbabue, Morgan Tsvangarai, que había estado entre los favoritos para ganar este año, dijo que Obama era un ejemplo extraordinario.
"Deseo felicitar al presidente Obama. Creo que es un candidato meritorio", dijo a Reuters durante una visita a España.
Otros dos líderes que recibieron el galardón, Mikhail Gorbachev y Wangari Maathai, estuvieron entre los primeros en felicitar al mandatario estadounidense.
Gorbachev, el ex líder soviético que recibió el Nobel de la Paz en 1990, fue citado por la agencia Itar-Tass diciendo: "En estos tiempos duros las personas que son capaces de asumir responsabilidades, que tienen una visión, compromiso y voluntad política deben ser apoyadas".
Maathai, un ambientalista de Kenia que ganó el premio en el 2004, se refirió a la historia de Obama con un padre keniata y una madre estadounidense calificándolo como "otro evento muy alentador para Africa".
Desde Kogelo, el pueblo de sus ancestros en Kenia, su tío Said dijo a Reuters: "Nos honra como familia y compartimos el honor de Barack. Lo felicitamos".
En Latinoamérica, no parece efectivo para desbancar a los golpistas hondureños ni neutralizar a sus aliados republicanos. Sin embargo, el subcontinente aplaude el premio tanto o más que el África subsahariana.
Varios analistas comparan este Nobel de la paz con el de 1973, mucho más criticado en su momento. Lo compartieron Le Duc Tho y Henry Kissinger, secretarios de estado vietnamita y estadounidense, respectivamente, por haber terminado con la guerra en Indochina. Volviendo a Obama, sus éxitos se centran por ahora en lo económico (una cauta reactivación), lo financiero (un innovador proyecto de reforma) y lo social (la propuesta de cobertura médica para 46 millones de norteamericanos).