Con poca participación de la gente y con servicios de emergencia que sufrieron demoras se hizo el simulacro en la Ciudad Judicial.
El propósito del mismo era corroborar el protocolo de evacuación de un edificio de grandes dimensiones.
Lo negativo del suceso anunciado con varios días de anticipación fue que antes de que se iniciara el simulacro, un gran número de personas ya habían abandonado el edifico, por lo cual se señaló en diversos medios, que esta situación hizo que se pierda eficacia y realismo.
También se llevó adelante la evacuación de todas las personas heridas, con un reducido número de voluntarios que simulaban lesiones. No obstante ello, y la intención del simulacro, debieron esperar hasta 12 minutos por el arribo de las ambulancias que los trasladarían posteriormente hasta el hospital.
A la demora del servicio de emergencias de salud, se sumó también como un factor poco favorable, la posibilidad de uso ante una verdadera catástrofe, de una antigua autobomba de la que se sirve el personal de Bomberos.
La lectura del simulacro desde el Poder Judicial
Desde prensa del Poder Judicial se informó que el mismo, se realizó en tres minutos, y que contrariamente a lo planteado por diversos medios, más de dos mil personas fueron evacuadas de la Ciudad Judicial.
La lectura fue diferente, en cuanto aseguran que la evaluación del cumplimiento de los protocolos, fue positiva.
También se informó que el simulacro fue seguido por veedores externos que elaborarán un informe posterior sobre los resultados y que arrancó con un sonido estridente difundido a través de bocinas distribuidas alrededor del edificio.
Durante esta etapa, los empleados que trabajan en el edificio se ubicaron lejos de los ventanales y cerca de estructuras que los pudieran proteger, siguiendo un instructivo que fue previamente distribuido en todas las dependencias. El público que ingresó al edificio hoy recibió un instructivo con recomendaciones a seguir durante el simulacro. Sin embargo, muchas personas hicieron caso omiso del instructivo y no aplicaron medidas de autoprotección, aunque sí cumplieron con la evacuación.
El medio minuto que duró el sonido fue seguido por la activación de la alarma del edificio que emite sonido y señales luminosas marcando el inicio de la evacuación.
En esta etapa los empleados de las dependencias siguieron las instrucciones impartidas por los encargados de área que durante los días previos recibieron capacitación. Los encargados estuvieron identificados con chalecos refractantes. La evacuación se realizó usando las escaleras de emergencia. Los empleados se dirigieron hacia sitios identificados como puntos de reunión en el cerco perímetral del edificio, mientras se impedía el ingreso de personas con una faja de seguridad y la custodia policial.
La evacuación se realizó en aproximadamente tres minutos. Todo el simulacro insumió veinte minutos. Durante el ensayo se incluyó el traslado de heridos, para lo cual se convocó a tres ambulancias. La evacuación desde el edificio de quienes simularon haber sufrido heridas durante el sismo fue realizada por bomberos que usaron para ello las tablas rígidas con cabezales y collar de Filadelfia y fajas de seguridad con las que cuenta el edificio. Una vez realizado el traslado de los supuestos heridos, el comité de crisis formado para la ocasión autorizó el reingreso del personal del público al edificio, restableciéndose inmediatamente el suministro de energía eléctrica que había sido interrumpido para completar la simulación, recuperando la Ciudad Judicial su ritmo habitual. Habían pasado desde veinte minutos desde el momento en que se activó el simulacro.