Las licitaciones públicas lanzadas por el IPS para la adquisición de medicamentos de alta complejidad presentan ciertas anomalías que no salen a la luz.
Para participar de licitaciones públicas para la compra de medicamentos que realiza diariamente el IPS, deberían cumplirse una serie de normativas que reglamenta la LEY 6.838 sobre el Sistema contrataciones de la Provincia de Salta, donde generalmente se evalúan algunos aspectos como: oferta económica, antecedentes, trazabilidad, certificado del ANMAT, entre otros.
Además la Publicidad oficial obligatoria establece que:
a) En licitaciones públicas se podrá invitar a concurrir a firmas del rubro inscriptas en el Registro General de Contratistas de la Provincia.
b) En concursos de precios se deberá invitar a un mínimo de tres (3) firmas del ramo o las que hubiera inscriptas en el Registro General de Contratistas de la Provincia , si el número fuera menor
c) En contrataciones directas por libre negociación, se cotejarán las cotizaciones de por lo menos tres (3) firmas del ramo, salvo que por la naturaleza de la contratación: ello no fuere posible.
Lamentablemente la unidad central de contrataciones informo recientemente que se realizaron "contrataciones con laboratorios, droguerías y farmacias, que no están habilitados en el registro de proveedores del Estado".
Sólo ocho empresas cumplían con este requisito.
Una fuente off de record nos reveló que solo cuatro droguerías son las más beneficiadas en las compras directas, las cuales podrían esconder intereses personales con desviación de fondos en tres pasos:
1-Comprando lo que se pide y con sobreprecio
2-Dejando vencer mercadería para luego reciclarle 3-Pagando prestaciones.
3-Pagando prestaciones.