Enfureció por las constantes bajas de tensión y cortes de energía, el dueño de una heladería atravesó su automóvil en medio de la calle y se encadenó a la puerta
El dueño de una heladería catamarqueña, Edgardo Rizzardo, se enfureció por las constantes bajas de tensión y cortes de energía que se produjeron en los últimos días y decidió atravesar su automóvil en medio de la calle y encadenarse a la puerta para exigir una solución.
El hombre, que administra una heladería desde hace 17 años "con orgullo y sin haberle pedido un solo peso al Gobierno", mencionó que sólo quiere mantener su industria: "Aún no he podido retirar las máquinas que se quemaron el año pasado. No quiero decirle a mi nieto ahora que el abuelo tuvo que cerrar en el 2010. Hice mi industria laburando, no robando como hacen muchos. Sólo exijo que me den el servicio adecuado por lo que pago", resaltó.
"Yo pago por tener 380 voltios y EDECAT me manda menos de 300. Se me quemó una máquina el año pasado que no puedo retirar aún y ahora no tengo energía ni para encender el visor de la balanza. El ENRE no hace nada y el Gobernador me cerró la puerta en la cara, porque dice que estaba en reunión", dijo Rizzardo.
El comerciante, que permanecía rodeado por los Bomberos y la Policía, manifestó en voz alta la indignación que lo embargaba y agregó: "Quiero ver a un juez, y no me voy de acá hasta no tener solución", mientras los transeúntes se solidarizaban con su lucha.