Por Andrés Mendieta
“Partieron vislumbrando la victoria
Sobre la línea recta de sus miras:
Y cayeron, seguros de lograrla
Cuando la suerte más les sonreía.
La nieve les curó las sangraduras
Con un roce piadoso de caricias;
Y en las álgidas horas estrechadas
La Cruz del Sur signaba sus pupilas.
Es un sueño sin fin, duermen con ellos,
La carta de la novia prometida,
Un clavel berbejón en la chaqueta,
Un gajo de laurel en la mochila...”
Con estos versos de Ricardo Miró Valdés dedicados a nuestros caídos en la Guerra del Atlántico Sur, “No llores Patria”, pretendo ilustrar esta nota de recordación a un nuevo aniversario del intento de recuperación de las Islas Malvinas y como un homenaje a quienes ofrendaron su vida, su sangre y sus esfuerzos por Dios y por la Patria, en cumplimiento de un deber.
En esta ofrenda quiero tributar muy especialmente a los treintitrés salteños que se están codeando con los grandes héroes de la nacionalidad por su valentía puesto de manifiesto durante la gesta del Atlántico Sur. De su cuerpo brotaban a borbotones el valor heredado de sus pasados: sangre heredada de la tierra gaucha.
Mucho se ha escrito en los tiempos desde que los ingleses se apoderaron del archipiélago y, más aún, del interés demostrado por estos últimos en el siglo XVIII.
Carlos Augusto Landamburu, en el interesante trabajo sobre la Guerra de las Malvinas, se refiere al informe de Lord Egmont de fecha 20 de julio de 1765 al primer ministro, Duque de Grafton, cuando dice:” Este establecimiento será, indudablemente, la llave del océano Pacífico; gobernará los puertos y comercio de Chile, Perú, Panamá, Acapulco, en una palabra, de todo el territorio español en aquel mar. Nuestras expediciones a estos lugares serán más lucrativas para nosotros, serán fatales para España y asegurarán los resultados de una guerra futura”. Para muestra basta un botón.
La Corona Inglesa, Nookt Sound en 1790, en la convención firma con España el compromiso de no hacer ningún establecimiento al sur de las costas ya ocupadas por España por lo que surge de este pacto que estaba incluido las Malvinas.
Actuando Juan Martín de Pueyrredón como director supremo de las Provincias Unidas del Río de la Plata y con el propósito despoblar las islas, decidió enviar presidiarios para que las poblaran, disposición que no llegó a efectivizarse.
Mas tarde, en 1820, una expedición al mando del capitán David Jewett izó por primera vez la bandera creada por el General Manuel Belgrano en Puerto Soledad en nombre de las Provincias Unidad y, con posterioridad, Luis Vernet pasó a ejercer la comandancia política y militar con jurisdicción hasta el Cabo de Hornos.
El espíritu colonialista de Gran Bretaña es reflejado en un discurso pronunciado por el presidente Carlos Pellegrini, en noviembre de 1905, cuando dijo: Popham y Beresford, al venir a golpear con la empuñadura de sus espadas a las puertas de Buenos Aires, engreídos por sus triunfos contra los famosos soldados de la época despertaron a la plana conciencia de su fuerza y de sus derechos”.
*Aquel 2 de abril de 1982
El vicealmirante Juan José Lombardo, el 15 de diciembre de 1981, había sido designado comandante de Operaciones Navales, siete días antes en que la Junta Militar designara presidente de la República al general Leopoldo Galtieri, un hombre temperamental, extravertido, de actitudes francas y espontáneas. Según los periodistas acreditados en aquel entonces en la Casa Rosada lo definían como un hombre que no solía meditar sus resoluciones en la medida aconsejable para un Jefe de Estado.
El gobierno militar desde algún tiempo atrás planificaba una operación para reconquistar Malvinas, expulsando al usurpador. Pero, ¿cuál sería la actitud de Gran Bretaña?
El canciller Nicanor Costa Méndez, tras algunos contacto interpretó que había “luz verde” para la operación. Especulaba con que el gobierno conducido por el “puño de hierro” de Margareth Thatcher ante la presencia argentina en las islas, reduciría su acción militar a una operación de prestigio, sin emplearse a fondo, al solo efecto de atraer la atención de las Naciones Unidad, según la óptica del periodista Félix Laiño.
Precisamente en 1982 se cumplía el sesquicentenario de la ocupación de las Malvinas por Inglaterra, oportunidad que se expulsó a Vernet y se redujo la guarnición tras una lucha simbólica.
El 28 de marzo y en la fragata “Santísima Trinidad”, embarcó el comandante de la operación, general Osvaldo J. García –comandante del Cuerpo de Ejército V- junto con un reducido núcleo de jefes.
También parte el Ara “Almirante Irizar” y el transporte “Cabo San Antonio”. Al día siguiente las inclemencias del tiempo y la agitación del mar impiden entre los responsables de las tres naves tomar contacto por radio e intercambiar ideas rectoras para ejercitar la operación.
La misión debía cumplir en propio territorio, por lo que debía ser lo menos cruenta posible en procura de lograr la adhesión de la población y en consenso en el resto del mundo. También se debía respetar la propiedad privada y la población y, como así, considerar también la libertad de culto. Todo símbolo inglés que se exhibiera en lugares públicos debía ser reemplazado por otro argentino.
Además, se puntualizaba que toda transgresión a estas normas debía ser reprimida con las penalidades que para caso determinen las leyes y reglamentos militares.
“No llores, Patria, con el dolor de madre
A tus hijos sepultos en las islas.
Ellos sembraron con su sangre mártir
Simiente de valor para que vivas.
No sufras, Patria.
Quienes no volvieron
Están de centinelas a la vista,
Cuidando tus derechos para siempre
En la quietud glaciar de sus garitas.
Allá quedaron, sin relevo, solos
Esperando que vuelvas algún día,
Tras el turno más largo de las guardias,
Tras la noche más cruel de las vigilias”.
El 2 de abril de 1982. Los diarios amanecieron con grandes titulares relacionados con el operativo militar pero sin afirmaciones contundentes.
Clarin afirmaba: “Tropas Argentinas desembarcaron en Malvinas”; mientras que La Nación lo hacía: Se iniciaron las operaciones en el sur para respaldar la soberanía nacional” y La Razón: Las Malvinas en manos argentinas. Hoy es un día de gloria”.
En todo el país la ciudadanía se estremeció de júbilo patriótico. Arturo Illia izó el pabellón radical en la casa de gobierno de Vidma junto al gobernador de Río Negro; el justicialista Deolindo Felipe Bittel se abrazaba con el gobernador de Chaco señalando que: Esto puede ser el comienzo de la realización coyuntural de una aspiración nacional como es la de recuperar nuestra soberanía económica”. Dirigentes de todos los partidos políticos y sindicalistas se congregaron en Plaza de Mayo para izar la bandera y entonar las sagradas estrofas del himno nacional.
El intento de recuperación tuvo dos muertos el mismo día 2. El capitán de Corbeta Pedro Giacchino y el cabo Patricio Alfredo Guanca, nacido en Cerrillos (Salta) quienes sellaron con su vida esta operación militar tan discutida con el andar del tiempo.
Solo nos proponemos a recordar este episodio donde treintitres salteños ostentan el título de HEROES DE MALVINAS.
“Allá te esperan, dueños de la tierra,
Con el menguado predio de las criptas,
Sepultados den pie, como peleando
La batalla final que no termina.
Te esperan en el mar; en los rompientes,
En el aire que aún sus nombres grita.
Te esperan, empotrados en la roca,
En el yermo turbal de Las Malvinas,
Empuñando las armas que esgrimieron
Con el fervor de la razón invicta.
No llore, pues, la muerte de tus héroes:
¡No se llora la gloria bien habida!”.
NO LLORES LA MUERTE DE TUS HEROES
Como dice el poeta “no llores la muerte de tus héroes” de esos hijos de la tierra bravía de los gauchos de Güemes que dejaron sus restos en el archipiélago ya sea con un tiro por la espalda después de tomar la Gobernación; los que fueron abatidos en el aire o los que fueron sepultados en el agua tras la atrocidad del ARA General Belgrano, barco que navegaba fuera de la zona de exclusión. Que cada uno que se nombre en este listado es de esperar que surja de nuestro corazón la palabra ¡PRESENTE! Como un homenaje a nuestros héroes del Atlántico Sur.
· Patricio Alfredo Guanca...
· Ignacio Eloy González...
· Víctor Hugo Juárez...
· José Humberto Rodríguez...
· Juan Carlos Gómez...
· Carlos Hugo Medina...
·Jorge Luis Vélez...
· Bernardino Isidoro Campos...
· Reinaldo Alberto Torres...
· Mario Rosario Alancay...
· Ricardo Gabriel Gallardo...
· Martín Rey Ventacour...
· José Luis Ramírez...
· Isaac Flavio Jira...
· José Francisco Chaile...
· Jorge Luis Sisterna...
· Luis Rolando Flores...
· Jorge Dennys Ruiz...
· Mario Vilca Condirí...
· Marcos Antonio Ramos...
· Omar Osvaldo Vargas...
· José Antonio Villegas...
· Ramón Vicente Fabián...
· Omar Alfredo Madrid...
· Eleuterio Hilario Ramos...
· Ramón Elías Salazar...
· Ramón Gutiérrez...
· Ricardo Armando Paz...
· Mario Zavala... TODOS PERTENECIENTES A LA ARMADA
· Mayor Mario Lotufo...y
· Luis Guillermo Sevilla... DE LA FUERZA AËREA
· Oscar Humberto Blas... DEL EJÉRCITO ARGENTINO
· Y el agente civil Antonio Máximo Cayo.