El Papa recibió ayer en audiencia colectiva a 22 obispos argentinos en visita "ad limina", que los prelados realizan cada cinco años para informar de la marca de sus diócesis.
El Sumo Pontífice les dirigió un mensaje pastoral. En su saludo en nombre de los episcopales, el arzobispo de San Juan destacó que los obispos argentinos quieren "estar con Pedro" y le expresó "nuestra más plena y afectuosa adhesión al Santo Padre y a su Magisterio, que brilla como luz de Verdad".
Benedicto XVI se mostró especialmente contento y cercano en una Iglesia en la que después de tantas polémicas, sobre todo en Europa, que involucraron a la figura papal, adhesiones como la de ayer de los argentinos son particularmente bien recibidas.
El encuentro se realizó en la Sala del Consistorio, en el mismo escenario en el que a mediados de marzo Benedicto XVI recibió a la primera tanta de obispos argentinos, encabezados por el cardenal Jorge Bergoglio.
En su saludo Bergoglio denunció "la profunda crisis de valores" el peligro de una descomposición social y el "escándalo de la pobreza y la exclusión social en la Argentina"
El Papa instó a los obispos a "aparecer irreprochables en su conducta ante los fieles" y les reiteró que es necesario "mantener la unidad de la iglesia", un tema recurrente en sus discursos desde que comenzaron las contestaciones contra él, a fines de enero, cuando el Papa levantó la excomunión que pesaba sobre cuatro obispos del grupo cismático ultraconservador del fallecido obispo francés Marcel Lefebvre.
Del tema había ya exhortado a los 31 obispos de la primera tanda que estuvieron con el cardenal Bergoglio.
El arzobispo de San Juan de Cuyo, monseñor Alfonso Delgado Evers, dirigió un saludo al pontífice antes del discurso de Benedicto XVI, cuyo núcleo central no fue protocolar o solo pastoral.
El arzobispo dijo que "venimos de un país lejano pero muy cercano al Papa y la Iglesia. Los obispos argentinos queremos expresar nuestra más plena y afectuosa adhesión al Santo Padre y su magisterio". "Muy especialmente valoramos el gran servicio del Papa a la unidad de todos los cristianos. Esa tarea "no es fácil ni sencilla y, a veces, incomprendida hasta por aquellos que más debería valorarla".
Estas frases evocan las protestas que hubo por parte de conferencias episcopales y gobiernos europeos, como los de Francia y Alemania, por la decisión del Papa, justamente en nombre de la unidad de la Iglesia, de levantar la excomunión de los cuatro obispos lefebvrianos, entre los que se encuentra el inglés monseñor Richard Williamson, que en una entrevista negó el holocausto de los judíos por los nazis y la existencia de las cámaras de gas.
El arzobispo argentino Delgado Evers dijo que "nos duelen las incomprensiones y las insidias desatadas contra Su Santidad".
Las polémicas siguen y fueron renovadas por las declaraciones del Papa al iniciar su viaje a Africa, hace dos semanas, en las que negó la utilidad de los preservativos como instrumento de prevención de los contagios del SIDA, enfermedad que cuesta la vida a 6500 africanos por día. La última ampolla la levantó el Parlamento de Bélgica, que se apresta a formular una declaración contraria a la posición del Papa y la Iglesia.
El Papa agradeció tanta solidaridad argentina e instó a los obispos a renovar con intensidad la actividad evangélica "ante todo con el testimonio de la propia vida".
La segunda tanda estuvo conformada por los arzobispos Alfonso Delgado (San Juan), José María Arancibia (Mendoza), Carlos Ñáñez (Córdoba), Fabriciano Sigampa (Resistencia) y Andrés Stanovnik (Corrientes).
También por los obispos Héctor Cardelli (San Nicolás), Ramón Dus (Reconquista), Ricardo Faifer (Goya), Marcelo Martorell (Puerto Iguazú), Juan Martínez (Posadas), José Rovai (Villa María), Mariano Moreno García (Cafayate), Juan Suárez (Gregorio de Laferrére), Gustavo Help (Venado Tuerto), Mario Poli (Santa Rosa), Adolfo Uriona (Añatuya), Hugo Salaberry (Azul), y Luis Urbanc (Catamarca).
La comitiva estuvo integrada además por los obispos Sergio Buenanueva (auxiliar de Mendoza), Charbel Merhi (eparquía maronita), Emilio Bianchi di Cárcano (emérito de Azul) y Cipriano García Fernández (emérito de Cafayate).
La tercera y última tanda de obispos argentinos en visita "ad limina" al Papa llegará hacia fines de este mes a Roma.
Por Clarin.com