El ministro de Salud precisó que son 2.800 los enfermos por gripe A confirmados en laboratorio. La Presidenta retó a los medios de comunicación
BUENOS AIRES.- El ministro de Salud, Juan Manzur, confirmó que el número aproximado de personas que habrían contraído enfermedades tipo influenza en el país es de 100.000, pero luego aclaró que sólo 2.800 corresponden a gripe A y que 44 pacientes murieron como consecuencia de esa enfermedad.
No obstante, admitió que hay otros fallecidos cuyo diagnóstico se está esperando y que podrían sumarse a la lista de decesos motivados por el virus H1N1. Tras señalar que desde el Estado se tomaron todas las medidas sugeridas por los expertos, abogó por la responsabilidad individual y social para frenar la propagación del mal.
Además, precisó que anualmente mueren 4.200 personas por la gripe común en el país, por lo que señaló que, hasta el momento, no hay un aumento en la tasa de fallecimientos. "Estamos trabajando en forma articulada con todas las áreas del Gobierno para que esta situación pase lo más rápido posible", comentó.
"Desde principio de año, hemos tenido aproximadamente 320.000 notificaciones de enfermedades tipo influenza (no sólo de gripe A). De esas, 100.000 se originaron a partir de la segunda semana de mayo, cuando empezó a circular con fuerza el virus H1N1", indicó, y añadió que, de esa última cifra, el laboratorio Malbrán confirmó 2.800 pacientes con gripe A.
Sin barbijo
Por otro lado, la presidenta Cristina Fernández de Kirchner pidió responsabilidad a los medios en la información que publican sobre la pandemia, porque pueden crear pánico. "De las otras cosas que sigan diciendo lo que quieran, pero en estos temas de salud seamos responsables. Si tienen una duda consulten a los médicos antes de publicarlo", reclamó.
La mandataria brindó una conferencia de prensa tras visitar el hospital Abete, donde se atiende a pacientes afectados por la influenza A. En compañía de Manzur, hizo el recorrido sin usar barbijo: "está comprobado científicamente que no sirve y que a las personas sanas les provoca un aumento de la temperatura a 37°, humedad en la boca y en la nariz y no previene el contagio".
"Es muy importante el ejercicio de responsabilidad y prudencia. Esto crea pánico y tiene el efecto contrario a lograr algo beneficioso para la sociedad, porque se pueden saturar los centros de atención", aseveró. (DyN)