Nadie querría asumir el Ministerio de Economía hoy en mano de Carlo Fernández. Boudou, Echegaray, Peirano, Giorgi y hasta Marcó del Pont le dijeron que no a Kirchner
Guillermo Moreno es hoy la piedra en el zapato para seguir con los cambios en el gabinete nacional tras la derrota electoral. Mientras el matrimonio presidencial mantenga en sus múltiples funciones al secretario de Comercio Interior, los candidatos que tantean para ocupar el Ministerio de Economía hoy en manos de Carlos Fernández, se niegan a asumir ese cargo.
Según el diario Clarín, funcionarios como Miguel Peirano, Ricardo Echegaray y Amado Boudou habrían dado a entender que no piensan asumir esa función. Lo mismo habría hecho Débora Giorgi. Y los cuatro argumentaron exactamente lo mismo. No hablan mientras Guillermo Moreno siga formando parte del Gobierno. Los rechazos podrían extenderse hasta la presidenta del Banco Nación, Mercedes Marcó del Pont.
La figura del Secretario de Comercio logró concentrar así el rechazo generalizado que le prodigan dentro y fuera del Gobierno. Y se convirtió (tal vez a su pesar) en un obstáculo insalvable.
Tanto rechazo genera su figura que aún se hace imposible encontrar un reemplazo para el secretario de Industria, Fernando Fraguío, quien desde hace semanas circula por los pasillos de esa dependencia con la renuncia firmada en el bolsillo.
De lado empresario se sigue remarcando la necesidad de tener un ministerio de economía con juego propio. Aunque para lograr esa aspiración, Néstor Kirchner debería aceptar apartarse de lo que hizo hasta ahora: ser el ministro de economía real.
Dado que nadie supone que alguien ajeno al Gobierno acepte el cargo, en el sector privado se mira cada vez con más atención hacia el Banco Central. Su presidente, Martín Redrado, es visto como una figura que podría reunir dos cualidades. Cambiaría rápidamente el perfil de un ministerio que desde la salida de Roberto Lavagna perdió todo peso específico en las decisiones de política económica.
Otra: se considera a Redrado como un interlocutor válido para recibir los reclamos del sector productivo. Por cierto las relaciones entre, por ejemplo, la UIA y Redrado hoy no son fluidas ni muy cordiales. Los recientes reclamos de una mejora del tipo de cambio fueron sistemáticamente rechazados por el Banco Central.
Por su parte, en Economía dicen que nadie habló con el ministro Fernández para pedirle la renuncia u ofrecerle otro cargo. Allí se dice que en verdad lo que se negocia es abrir espacios en subsecretarías (pero sobre todo del lado de Planificación, donde reina Julio De Vido) para recibir a futuros funcionarios que surjan de las conversaciones de "gobernabilidad" que mantenga Néstor Kirchner con los mandatarios provinciales, que ya están pidiendo espacio en lugares donde se deciden cosas importantes.