ERNESTO BISCEGLIA PARA EL INTRANSIGENTE

En Salta se perdió el peronismo

Sí, en Salta como en casi todo el país el peronismo agoniza y quizás esté ya en una etapa terminal aunque no podamos darnos cuenta

  • Domingo, 23/08/2009 | 08:14 hs


Sí, en Salta como en casi todo el país el peronismo agoniza y quizás esté ya en una etapa terminal aunque no podamos darnos cuenta porque el discurso político continúa insistiendo en enarbolarlo como bandera, en el fondo esto sólo tiene fines útiles de sentido económico y político, en ese mismo orden. 

Es una paradoja porque Salta, en lo político es ancestralmente peronista, diría más, genéticamente peronista; los miles de ciudadanos que sostienen a este partido desde hace décadas nunca vieron a Perón o su obra, la gran mayoría no conoce siquiera en profundidad la actuación histórica de este movimiento, algo sobre lo que resulta fundamental profundizar porque es imposible comprender la Argentina contemporánea sin el peronismo.

El esquema que gobierna en nombre y cuenta del peronismo se reduce cada vez más a una pantalla en la que se proyectan imágenes, banderas, escudos con la marcha de fondo, cuando precisamente esto es lo que le falta: fondo. Es un andamiaje urdido para engatusar a la gran masa en la cual reverbera todavía un auténtico sentimiento peronista. En los barrios, en el interior provinciano los militantes se emocionan cuando se habla de Evita, del General, cantan la marcha a voz en cuello como si fuera un segundo Himno Nacional. Quien no ha palpado esta realidad no podrá evaluar lo que estoy diciendo, pero es así. El pueblo sigue siendo visceralmente peronista, pero la dirigencia no.

Saliendo del discurso enunciativo, recorramos el campo del análisis objetivo. En 1945 se operó en el país la primera gran revolución social, política y económica con una intensidad que alcanzó rango constitucional, pero la experiencia fue muy breve, no llegó a sostenerse ni siquiera dos períodos cuando desde las sombras las corporaciones que formaron y dirigieron el país desde 1810 “devolvieron las cosas a su lugar”, por decirlo así. Aún peor, la Revolución Libertadora abrió heridas que todavía hoy no podemos cerrar.

El peronismo como movimiento planteó una organización que movilizaba a la sociedad, éste fue su gran mérito, pero ¿cuál fue la razón por la cual se enquistó tan hondamente en todos los sectores? Fue su mística. La mística peronista que hacía que un argentino se reconociera con otro en igualdad de derechos y oportunidades, más allá de lo demagógico que tuviera aquel discurso que también es innegable. Pero esa fue la primera vez en la historia argentina que la sociedad en su gran mayoría se encontró vertebrada por un sentimiento político de indudable cuño nacional. Ni siquiera el radicalismo yrigoyenista lo había podido lograr; de hecho, después de 1930 bastaron quince años para que Perón tomara esas mismas banderas y haciéndola suyas junto con un sustrato tomado de la Doctrina Social de la Iglesia construyera su propio discurso. El peronismo en cambio lleva más de medio siglo arbitrando la política argentina.

El mundo cambió, la Guerra Fría terminó y con ella la lucha ideológica entre las izquierdas y las derechas que fueron superadas por la corriente neoliberal con los resultados que todos conocemos.

Otra paradoja fue que un gobierno peronista comenzó el desguace del propio peronismo. Pero no hay que echarle la culpa a un presidente, a un gobierno o a un ministro; aquello fue solo el derivado de una estrategia de alcance mucho más amplio para poder aplicar un programa que partió a la sociedad en dos: los ganadores y los perdedores.

La clave de ese proceso fue deslegitimar la política asociándola con la corrupción y el negociado para que las bases ideológicas que sustentaban a los partidos políticos precisamente, cayeran y así se perdió la mística y por lógica la militancia. El partido político dejó de ser de los militantes y vacío de contenido ideológico se convirtió en una empresa no más distinta de cualquiera otra. El dirigente dejó de ser tal para convertirse en un empresario de la política como lo demuestra el hecho de que para acceder a un cargo electivo “hay que ponerse”, lo que en lenguaje netamente económico sería “comprar acciones” de una empresa.

El empresario busca hacer más dinero para hacer más grande su empresa, así el político necesitó enriquecerse para conquistar más poder y se armó esta rueda que vemos girar cuyo movimiento continúa siendo alentado por el trabajo de los millones de “militantes y votantes” que aún creen seguir siéndolo. Esto nos explicaría en parte porqué seguimos votando a los mismos personajes; sencillamente porque son los que más “acciones” han comprado. El cómo han hecho ese dinero es un tema para discutir aparte, pero que en el imaginario colectivo está bien presente. Basta recordar aquel absurdo sinceramiento de Luis Barrionuevo: “tenemos que dejar de robar por dos años”.

Una vez firmado el deceso del peronismo militante, ese mayoritario espectro de la sociedad se desmovilizó y se debilitó. Y una sociedad desmovilizada y debilitada exige menos al Estado, con lo cual éste perdió calidad.

Basta comparar el estado del trabajador argentino en los años ’60 y tal vez ’70 con el de hoy, y la distancia es abismal. Aquella clase asalariada tenía un altísimo nivel de sindicalización, no existía el trabajo en negro y contaba con altos niveles de seguridad social donde el trabajador encontraba una verdadera contención. Las obras sociales daban planes de ahorro, créditos; hoy ni siquiera cubren cuotas más o menos razonables de salud, sino, no habría necesidad de coseguros, por ejemplo. Y hablamos de obras sociales provinciales incluso. Veamos en Salta el IPS nomás.

La transformación de la dirigencia en una elite económico-política hizo que pierda la capacidad de representación colectiva. El grueso de los afiliados a los partidos mayoritarios, sobre todo en el peronismo no se siente representado por sus dirigentes a pesar de votarlos reiteradamente, más en un acto mecánico y de fidelidad partidaria o doctrinaria que por un convencimiento en la capacidad del candidato, así se perdió la idea de destino común y se cayó en el disciplinamiento y en el financiamiento de las necesidades que es el mayor de los negocios de esta nueva empresa político-partidaria. Hoy ya no se le reclama al Estado (partido gobernante) planes sociales ni créditos sino un bolsón de comida, una chapa o un colchón.

Lo más grave es que al perder la mística de los partidos, en este caso del peronismo, se ha debilitado al Estado mismo con la inmediata y grave consecuencia del debilitamiento de la salud, la educación, la seguridad y también la justicia social que era la bandera más cara al sentimiento peronista. No pueden –a pesar de que descaradamente lo hacen- hablar de justicia social cuando es un dato de la realidad el enriquecimiento a mansalva de los dirigentes frente al deterioro de la calidad de vida de los ciudadanos y de sus propios afiliados.

El definitiva, el Estado ha sido convertido en una colonia que responde a una receta extranjera, manejado por testaferros –cipayos diría Jauretche en buen argentino- que juegan la partida que les imponen. Abajo, queda la gran masa, que con su esfuerzo y sacrificio diario alimenta la avaricia de poder y de dinero de un grupo pequeño, porque es un grupo pequeño, de dirigentes que levantan los dedos en “V”, cantan una marcha que no sienten, mencionan a Perón y Eva Perón, abrazan y besan chicos en los barrios como quien pone un sello todos los días en una oficina pública. El gobierno para ellos se ha convertido en un trabajo que para colmo ni siquiera realizan bien.

La tercera paradoja es que el peronismo ha sido copado por su más enconado enemigo: la oligarquía. La dirigencia peronista y quienes en su nombren gobiernan constituyen el más acabado cuadro de oligarcas, y si hundimos más profundo el bisturí, encontraremos también de aquellos que Eva Perón denunciaba en su diatriba más violenta: “vendepatrias”. El grupo gobernante es un meridiano ejemplo del “gobierno de los pocos”, a lo que agregaría, para los “cada vez más pocos”. ¿Quieren un ejemplo? Hasta la interna partidaria abierta no ha sido más que una pulseada entre “esos pocos” en la hicieron participar a toda la ciudadanía. ¿Quiénes fueron los candidatos? Los mismos “pocos” que ahora volverán a chocar cuernos en setiembre, los mismos “pocos” que ya lo hicieron antes y los mismos “pocos” que lo harán en la primavera del 2010, Bicentenario mediante.

Mientras tanto, en los pueblos, en las villas, aún en esas paradas que llaman actos políticos, los verdaderos peronistas siguen emocionándose con los sones de la marcha y la figura de Perón.



Comentarios (17)

0 0
0Ver respuestas Denunciar Abuso
17
Martín Miguel Güemes Arruabarrena | 03/09/2009 | 08:40 |
El Peronismo fue una etapa histórica del Movimiento Nacional. A Perón no le alcanzaron sus gobiernos, ni su vida, para nacionalizar los resortes básicos de la vida del país de los argentinos. La organización no venció al tiempo. Nos dejó una enseñanza: un partido, un gobierno, un hombre, no salva nuestra patria; la salvamos entre todos, participando.
0 0
0Ver respuestas Denunciar Abuso
16
| 25/08/2009 | 15:08 |
Bisceglia está muy Peronista últimamente ¿No? donde quedó su pasado? se olvidó de la emoción que lo embargaba cuando estaba en el Partido Renovador? o tal vez descubrió que así se la puede rebuscar mas. Bien uno mas que suma a la multitud.
0 0
0Ver respuestas Denunciar Abuso
15
luis | 25/08/2009 | 13:43 |
Una Editorial digna de ser leida y publicada. Comparto tu análisis en la mayoría de los puntos. Vivimos en una sociedad que busca permanente respuesta a las problematicas recurriendo a nuestros simbolos e iconos partidarios, a ello se sumó la estrategia de los avivados de copar esta herramienta electoral, y que ahora que los sociologos advierten que la sociedad esta buscando nuevas referencias, se alejan para formar frentes mas potables que satisfagan la demanda
0 0
0Ver respuestas Denunciar Abuso
14
eduard | 25/08/2009 | 08:24 |
Es asombrosa la falta de memoria de los argentinos. Otros se creen todos los cuentos, porque hasta se les pone música. El MUNDO KK es muy parecido al peronismo original y los KKs copia trucha, desfigurada, pero copia al fin.
0 0
0Ver respuestas Denunciar Abuso
13
NONI | 24/08/2009 | 13:20 |
ES MEJOR SEGUIR LUCRANDO CON EL ESCUDO PERONISTA Q IR A TRABAJAR EN SERIO TOTAL TODOS A LOS BOLUDOS LES DICEN Q PERON LOS AMAN LES DAN UN BOLSON TODOS CONTENTOS VAMOS POR 4 O 6 AÑOS MAS
0 0
0Ver respuestas Denunciar Abuso
12
Carlos | 24/08/2009 | 12:42 |
romero nunca fue ni lo sera peronista, con macri, de narvaez, sola y todos esos oligarcas se siente mejor menos mal que no lo vemos mas por el partido,
0 0
0Ver respuestas Denunciar Abuso
11
jose antonio | 24/08/2009 | 11:56 |
desapareció, pero conviene seguir usando,la marcha y el escudo , o recitar frases del Gral., para continuar en el poder
0 0
0Ver respuestas Denunciar Abuso
10
El Vitor | 24/08/2009 | 11:36 |
Pocas veces vi plasmada en un articulo, una descripcion tan cabal de la realidad del peronismo, cuya doctrina fue bastardeada por falsos dirigentes politicos y sindicales que solo buscan satisfacer intereses personales o de grupos economicos. Felicito al autor.
0 0
0Ver respuestas Denunciar Abuso
9
MATEO | 24/08/2009 | 09:28 |
El unico destructor del peronismo es ROMERO FIJENSE DONDE ESTA AHORA CON TODA LA OLIGARQUIA MACRI Y DEMAS POR FAVOR DENSEN CUENTA ESTE CHOLO TRUCHO ESTA AHORA CON LOS FACHOS
0 0
0Ver respuestas Denunciar Abuso
8
nico puentes | 23/08/2009 | 18:42 |
el justicialismo debe destacar a sus dirigentes honestos y coherentes ideologicamente. por que no tenemos resultados excelentes en las elecciones nacionales, provinciales y municipales. por que la linea politica no es coherente con los postulados de nuestra doctrina: definir politicas de estado para ayudar a los sectores mas vulnerables, sin descuidar la clase media que casi no existe y apoyar a los pequeños y medianos productores.
0 0
0Ver respuestas Denunciar Abuso
7
pipo | 23/08/2009 | 13:13 |
En Salta hace 16 años q el Peronismo no existe, gob. conservadores (PRS,PJ) q al estilo de los de los 1930 ,la pobreza les importa nda!. Solo les interesa sus negocios personales! Romero es un neo-liberal q estaria comodo con Macri, Isa se disfrza de Peronista y aplica una politica confiscatoria hacia lo qda de la clase media ! Si estos son Peronistas ? 0 % Peronsitas !!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!
0 0
0Ver respuestas Denunciar Abuso
6
pancho | 23/08/2009 | 11:48 |
Como decía mi abuelo si Perón viviera los cagaría a patadas a estos imbéciles imberbes. Acá en Salta los que todos conocemos se disfrazaron de peronistas para robar durante doce años y continuan los que siguen. No hay dudas que esto alguna vez se tiene que terminar. Lo que llaman el peronismo está ya destruído y sin retorno ojalá venga un partido salvador para erreglar este aquelarre.
0 0
0Ver respuestas Denunciar Abuso
5
MICHEL | 23/08/2009 | 11:00 |
en el año 1.996 cuando JUAN CARLOS ROMERO DEJO 5.000 EMPLEADO EN LA CALLE Y DESTRUYO TANTA FAMILIA Q VARIAS MURIERON Q ME PUEDEN DECIR PERONISMO. AHORA MIGUEL ISA Y GUSTAVO SAENZ SACAN UNA ORDENANSA PARA LA REVISACION TECNICA PARA AUTO OBLIGATORIA. Q ME PUEDEN DECIR DE PERONISNO CUANTO AUTO DE LOS HUMILDE QUITARON Y SIGEN HABLANDO DE PERONISMO. DONDE ESTAN ESTA GENTE TAPADO DE PERONISNO. JAJAJAJJAJAJAJ NOS SAQUEMOS EL ANTIFA DEL PERONISMO EN SALTA.
0 0
0Ver respuestas Denunciar Abuso
4
nestor molinati | 23/08/2009 | 09:22 |
Biisceglia hace un descarnado comentario de lo que muchos de nosotros decimos en voz baja. Tan real que es imposible mejorarlo y solo nos resta tomarlo como propio. La oligarquía enquistada en el PJ como un grupo de pocos, que ha instaurado un gobierno para pocos. Excelente artículo, como los que acostumbra a escribir el profesor.
0 0
0Ver respuestas Denunciar Abuso
3
eva | 23/08/2009 | 09:17 |
Bueno, hay que verle el lado positivo no? jajajaja!
0 0
0Ver respuestas Denunciar Abuso
2
23/08/2009 | 23/08/2009 | 09:14 |
confundir el peronismo con la patria socialista, costo a la argentina 30000 muertos incluir a Bonasso en el esquema politico salteño tendra sus sequelas el joven gobernador no puede mezclar a Barrionuevo con gente que lucro con la muerte y desesperacion de numerosas familias salteñas.
0 0
0Ver respuestas Denunciar Abuso
1
| 23/08/2009 | 09:02 |
Es un insulto a la memoria de Peron y Evita que gente como los Kischer y URTUBEY PONGAN EN SU BOCA LA PALABRA PERONISMO!!!!!!
Diario On-line, República Argentina. © Copyright 2012. Todos los derechos reservados.