Los desarrolladores del simulador oficial del TC, uno de los juegos más vendidos del país, lanzaron una versión para la categoría que usa motores V6
El lanzamiento, hace más de dos años, del simulador de Turismo Carretera marcó un hito en el mercado local de videojuegos. Por primera vez con licencia oficial, una categoría que es pasión de los argentinos llegaba con éxito a los monitores y ponía el vértigo y el sonido de los Chevrolet, Ford, Dodge y Torino al alcance de una PC. Ahora, de la mano de los mismos desarrolladores, le llegó el turno al Top Race, con su "simu" recién estrenado.
Creada en 1997, el Top Race es actualmente una de las categorías del automovilismo argentino con mayor crecimiento. Su tecnología (motores V6 de tres litros y 350 HP), su gran parque (más de 35 autos en pista) y la llegada de pilotos de primer nivel como "Pechito" López y Juan Manuel Silva, más invitados ocasionales como el ex F1 Jacques Villeneuve, le dan un gran atractivo a cada carrera.
Atentos a esto, el estudio argentino 2Pez Games Developement -con Martín Salaverry y Hernán Jardón al frente- aprovechó la experiencia, los aciertos y los pocos errores que le habían dejado el desarrollo del exitoso juego oficial del TC y lanzó el simulador de Top Race 2009, con 40 autos listos para correr en 12 circuitos: 9 de Julio, Bahía Blanca, Buenos Aires, Cabalén, Comodoro, Concordia, Interlagos (Brasil), La Plata, Paraná, Salta, Santiago y el "Zonda" de San Juan.
Para dar mayor realismo, al igual que con el simulador de TC, el diseño de los circuitos -algunos se repiten- está realizado a través de un sistema de adquisición de datos por GPS. Esta técnica permite trasladar con exactitud los grados de inclinación, los ángulos, la distancia, la altura y otras variables de cada circuito real al mundo virtual. Luego se agrega el trabajo de los modeladores en 3D, que replican al juego cada detalle, desde las huellas de frenaje hasta las grietas en el pavimento.
La otra parte del realismo, claro, está puesta en los vehículos. Los interiores y exteriores fueron reproducidos al detalle. Y el sonido de los motores fue trabajado directamente a partir del rugido real de los TRV6. Pero, como en todo "simu", la clave está en la física, en este caso lograda con una adaptación del engine gráfico del rFactor. El acento está colocado sin dudas en lograr una reproducción lo más fiel posible de las sensaciones y exigencias de manejar un auto de carreras, y no tanto en el deslumbramiento por los gráficos, como sucede en juegos como Shitf o Race Driver Grid.
Por eso, aquí hay que acelerar controlando la tracción, hacer el trazado ideal de cada curva y frenar en el punto exacto, jamás tarde, sino se quiere terminar contra un paredón. De todas formas, el juego puede ser configurado según la experiencia y gusto de cada jugador (más simulador, más arcade). Si se elige la máxima simulación, un buen volante con force feedback se vuelve fundamental para lograr buenos tiempos y "sentir" bien el auto.
El simulador tiene su multijugador online, para competir en los distintos campeonatos que crean los usuarios, y tres variantes offline: entrenamiento, fin de semana (con todas las etapas de prueba, clasificación y carrera que usa el Top Race) y campeonato, disputando todas las fechas de la temporada 2009. Entre las novedades en cuanto a la jugabilidad (en comparación con el simu de TC) están la lluvia -mucho más difícil para llevar los autos- y el llamado grip dinámico: el engomado de la pista va variando con el correr de las tandas.
Los requisitos mínimos oficiales para el juego son:
Procesador: 1.4 GHz
S.O.: Windows 98 SE, ME, 2000, XP, XP 64-bit, Vista
Memoria Ram: 512 MB
Video: Geforce4 4200 o Radeon 9200, 256 MB y DirectX 9.0c
Disco rígido: 2.0 GB de espacio libre
Conexión a Internet para activación