Compartimos un chiste diferente todos los días para que arranque la jornada con humor. Si quiere compartir el suyo, lo puede hacer a lectores@elintransigente.com.
Comenzó la música y un borrachito que estaba sentado vió a una señora de negro que estaba sentada al frente suyo.
Tambaleante se aproximó y dijo:
- Madame, ¿me permite el placer de esta danza?
- ¡No! - fue la respuesta.
- ¿Por qué no? -preguntó el borracho sorprendido.
- Por cuatro motivos:
Primero: ¡Usted está borracho!
Segundo: ¡Esto es un velorio!
Tercero: ¡El Ave Maria no se baila!
Cuarto: ¡YO SOY EL CURA!
(Enviado por Leandro de Barrio Santa Ana II, Salta Capital)