Barack Obama, afirmó hoy que "una oposición leal" es lo que permite que la democracia funcione y advirtió que "demonizar al oponente" no es el camino para el progreso.
El presidente de Estados Unidos, Barack Obama, afirmó hoy que "una oposición leal" es lo que permite que la democracia funcione y advirtió que "demonizar al oponente" no es el camino para el progreso del país.
"Necesitamos encontrar nuestro camino de regreso hacia la sociabilidad. Estoy profundamente consciente de que una oposición leal, un vigoroso ir y venir, un escepticismo de poder, todo eso es lo que hace que nuestra democracia funcione", dijo Obama, en un discurso ante líderes cristianos estadounidenses.
El mandatario, de 47 años, afirmó que en ciertas ocasiones "no se puede escuchar a los demás, tener a la vez un debate serio y civil", y dijo que esa situación conduce a una erosión de la sociabilidad que conlleva la "división y la desconfianza entre los ciudadanos".
"Esta postura hace a la política un deporte de todo o nada, en donde un lado siempre tiene la razón o siempre está equivocado, cuando en realidad ninguna de las partes tiene el monopolio de la verdad", agregó.
El auditorio que escuchó a Obama incluyó al vicepresidente Joe Biden, la secretaria de Estado, Hillary Clinton, y a varios senadores y gobernadores de todo el país.
"Tanto demócratas como republicanos podemos no estar de acuerdo sobre la mejor manera de reformar nuestro sistema de salud, pero seguramente podemos estar de acuerdo que nadie debe quebrar cuando se enferma en la nación más rica de la tierra", señaló.
La reforma al sistema de salud, propuesta por Obama para garantizar el acceso de la totalidad de la población a la asistencia sanitaria, debe aún ser aprobada en por el Congreso estadounidense, donde la oposición republicana ya anunció un fuerte rechazo.
Los demócratas contaban con una mayoría especial de 60 votos en el Senado, lo que les permitía evitar dilaciones en la aprobación de normas como la reforma de Salud, pero la derrota sufrida por el partido gobernante en Massachusetts el mes pasado le significó la pérdida de una banca y esa condición de ventaja.