Recordemos que Haití es el país que tiene el más alto índice de mortalidad materna en el continente, incluso, antes del terremoto.
En Puerto Príncipe hay 750.000 mujeres en edad reproductiva. Según estimaciones de la Consorcio para la Respuesta en Salud Reproductiva en Conflictos, aproximadamente 10.000 mujeres necesitarán atención al parto el mes que viene. Pero esos servicios se cuentan con cuenta gotas.
También el Fondo de Población de las Naciones Unidas (Unfpa), alertó sobre ese drama. De acuerdo con sus estimaciones, unas 63.000 haitianas embarazadas figuran entre las afectadas por el terremoto y de ellas, unas 7.000 estarán dando a luz los próximos días. Un 15% de las 63.000 embarazadas, unas 9.450, tendrá algún tipo de dificultad como preeclampsia, hemorragias o problemas por mala postura del feto.
El mayor índice de mortalidad materna
Recordemos que Haití es el país que tiene el más alto índice de mortalidad materna en el continente, incluso, antes del terremoto, es decir, 630 mujeres embarazadas mueren por cada cien mil nacimientos vivos al año. En crisis como estas, las mujeres se ven privadas de acceso a sus métodos habituales de planificación familiar y el riesgo de violencia sexual y explotación de mujeres y muchachas aumenta dramáticamente.
Violencia física y sexual a las mujeres
Pero no sólo la maternidad es un riesgo antes y después de la desolación dejada por el terremoto, ya que la violencia física y sexual también agobia a las mujeres haitianas. La directora de la Federación de Planificación Estatal insiste en que “sería muy importante dar una respuesta de anticoncepción de urgencia y prevención del Sida por las agresiones sexuales”. Las distintas organizaciones, insisten en la necesidad de trabajar para garantizar los derechos humanos y para que se aseguren las condiciones de seguridad a fin de evitar ataques físicos y violaciones sexuales.
Reparto de comida
Las mujeres haitianas ya no tienen que disputar con los hombres en las entregas humanitarias de alimentos, que en los últimos días han sido caóticas y llenas de peligrosos empujones.
El Programa Mundial de Alimentos (PMA) de la ONU tomaron prestado un enfoque que ha dado buenos resultados en otras zonas de desastre. Las agencias se extendieron a lo largo de Puerto Príncipe, distribuyendo cupones que podían ser canjeados por bolsas de arroz en 16 sitios distintos. Dichos cupones fueron otorgados principalmente a mujeres, ancianos y discapacitados. Se permitió que algunos hombres canjearan cupones a nombre de mujeres ocupadas en atender a niños o que no pudieron acudir por alguna otra razón.
"Nuestra experiencia alrededor del mundo es que es más probable que los alimentos sean distribuidos equitativamente en el hogar si son entregados a mujeres", dijo Marcus Prior, portavoz del PMA, en el estadio convertido en un amplio campamento de familias a las que el terremoto dejó sin hogar. Las autoridades decidieron dar los alimentos a las mujeres porque son las que suelen encargarse más del cuidado de los hijos en la mayoría de los hogares y es menos probable que se comporten en forma agresiva en las filas para recibir ayuda humanitaria. Muchos haitianos estuvieron de acuerdo.