Compartimos un chiste diferente todos los días para que arranque la jornada con humor. Si quiere compartir el suyo, lo puede hacer a lectores@elintransigente.com.
Un hombre llega a su casa, se sienta en su silla favorita prende la televisión, y le dice a su esposa:
- Querida, traeme una cerveza enseguida, antes de que empiece.
La esposa lo mira con curiosidad, pero le trae una cerveza. El hombre termina la cerveza y le dice:
- ¿Me traes otra cerveza ? Apúrate, que ya debe estar por empezar.
La señora se enoja un poco, pero se la trae para complacerlo otra vez, y otra vez él se la toma y una vez más le dice:
- ¡Apúrate, y tráeme otra cerveza, que ahora seguro está empezando!
- En ese momento se enoja la mujer y le dice:
- ¡Que desgraciado! Entras por esa puerta, te sientas, ni siquiera me das un beso, y después me tratas como una esclava, sin pensar como pasé el día, limpiando, lavando ropa, y cocinando!
El esposo la mira y dice:
- ¡Ay, ya empezó!
(Enviado por Sergio, de Villa Soledad, Salta Capital)