Se trata de un convenio para la instalación de un biodigestor en la provincia, para la fermentación de desechos orgánicos.
Lucía Castellanos de Figueroa, investigadora del proimi del CONICET, en diálogo con la prensa habló sobre el convenio que se firmó entre el Conicet y el Gobierno de Tucumán para la instalación de un biodigestor en la provincia.
"La instalación está a cargo del CONICET y el INTA para el sector productivo de la provincia. Se construirá un tubo biodigestor", comentó la investigadora.
Lucía Castellanos explicó que: "El biodigestor es un gran fermentador. En este entrará la vinaza, en este proceso la vinaza eliminará los desechos tóxicos. Luego produce la elaboración del geogas para combustible que saldrá y entrará nuevamente al ingenio. Este biodigestor tiene una menor contaminación"
Un biodigestor es un digestor de desechos orgánicos o sea un contenedor cerrado, hermético e impermeable (llamado reactor), dentro del cual se deposita el material orgánico a fermentar (excrementos de animales y humanos, desechos vegetales-no se incluyen cítricos ya que acidifican-, etcétera) en determinada dilución de agua para que se descomponga, produciendo gas metano y fertilizantes orgánicos ricos en nitrógeno, fósforo y potasio.
Finalmente aseguró que: "La inversión está a cargo de la Nación y la dirección técnica de la provincia. En la misma participarán técnicos agropecuarios", concluyó.