POR FANNY VELARDE. EXCLUSIVO

¿Qué esconde este gobierno tras la excusa que se quiere pagar la deuda con reservas?

La Presidenta de la Nación, burlándose de los legisladores,anunció la emisión del DNU para apropiarse de U$ 6.500 millones de las reservas

Lunes, 15/03/2010 | 09:22 hs

La Presidenta de la Nación el día que se iniciaban las sesiones ordinarias, burlándose de los legisladores, anunció la emisión de un decreto de necesidad y urgencia para apropiarse de U$ 6.500 millones de las reservas. Esto deja sentado un antecedente por el cual en cualquier momento puede sacar otro decreto apropiándose de otro monto similar, mayor o menor de las reservas argumentando que tiene que pagar algo sin importarle, si tiene las facultades para hacerlo, que dice la Justicia o el Congreso.

Al ignorar los otros dos poderes está sentando el precedente que al no tener asegurado la mayoría en el Congreso comenzará a gobernar por decreto, con lo cual todos quedamos indefensos, o apelará a lo que ya viene haciendo hace bastante de comprar voluntades de la oposición, o presionar a los Gobernadores e Intendentes, para dar vuelta las votaciones en el Congreso.

Pero el problema central no es la deuda sino es fiscal, y podría emitir un decreto aumentando impuestos sin pasar por el Congreso, la justicia rechazarlo y la Presidenta igual cobrarlo, como hizo con la tarifa del gas.

Pero en realidad no quieren hacerse cargo del costo político de asumir el enorme desborde de gasto público que ellos mismos generaron.

Un solo ejemplo basta para tener una idea. Mediante una política demagógica, su esposo y ella se negaron a mover las tarifas de los servicios públicos, generando una ficción de bienestar económico.

En 2.005 el monto de subsidios y préstamos al sector privado era de 3.478 millones de pesos, en 2006 de $ 6.846 millones de pesos, en 2.007 15.626 millones de pesos, en el 2.008 30.908 millones de pesos y en el 2009 $ 52.476 millones (más del 80% son subsidios a la energía y el transporte). Esto representa el 13 % del gasto público nacional. Y para el 2.010 se presupuestan $ 44.491 millones de pesos.

El incremento del gasto en subsidios fue de $ 48.998 millones de pesos, desde el 2.005, al 2.009 unos U$S 12.628 millones al tipo de cambio actual. Es decir, casi el doble del Fondo del Bicentenario o ahora del Desendeudamiento. Si no hubiesen generado esta maraña de subsidios hoy dispondrían de ese dinero sin necesidad de tocar las reservas.

Claro, se argumentará que subir las tarifas es equivalente al ajuste, sin embargo, como las reservas fueron compradas con el impuesto inflacionario, la gente ya pagó el ajuste vía la inflación y la consiguiente pérdida en su poder adquisitivo.

Por eso, es el argumento del Gobierno de que no quiere hacer el ajuste de los ingresos para pagar la deuda.

Ya lo hizo aplicando tasas de inflación de dos dígitos.

Cuando en el 2005 le pagaron al FMI por anticipado la deuda, la tasa promedio de esos préstamos era de poco más del 3% anual.
 
Cambiaron deuda al 3% anual por deuda con Chávez al 15% anual. Hoy, si Argentina quisiera tener financiamiento barato podría recurrir al FMI, del mismo organismo que recibieron U$S 2.500 millones y que ya se los gastaron, y pedir U$S 6.500 millones a una tasa que muy difícilmente superaría el 3% anual.
 
Cancelarían deuda al 15% por deuda al 3%, que se reduciría al 2,5% manteniendo las reservas. No se afectaría el respaldo de los pasivos del Central y se cumpliría con los acreedores a tasas muy convenientes.
 
Claro que aquí hay un punto importante. Para poder acceder a un préstamo del FMI sin condicionalidades, habría que cumplir con las cláusulas de dicha institución. Mostrar las cuentas y transparentar el Indec. Si hoy Argentina no tiene acceso a créditos más baratos es por culpa del matrimonio que destrozó el Indec para esconder la realidad sobre inflación, pobreza e indigencia.
 
Por supuesto que eso le sirve a Cristina Fernández para decir que la Argentina real es la que muestra el Indec.

Pero si pedirle al FMI es un imposible para este Gobierno, podrían ahorrarse $ 2300 millones que costó en subsidios Aerolíneas Argentinas en el 2009, otros $ 1400 millones de la estatizada AYSA y los $ 800 millones que cuesta el fútbol para todos entre derechos y costos de producción. Ahí solo tienen $ 3500 millones que reducirían las necesidades de financiamiento.

Eso es lo que el Gobierno quiere evitar. Hacerse cargo del gasto público que generaron en esos casi 7 años y, en todo caso, seguir consumiendo activos (ya se gastaron los ahorros de la gente en las AFJP) y ahora van por las reservas. Por lo tanto, el problema no es si se paga con las reservas o no, sino que el problema está en la inconsistencia de la política fiscal, porque el camino que siguen llevará a que luego se apropien de más reservas, luego de más y así sucesivamente.
 
Creo que el drama que tiene este gobierno es que luego del resultado electoral del año pasado, deben empezar a manejarse dentro de las reglas de juego de la República y eso los obliga a seguir en el cargo asumiendo el costo de los errores cometidos. Como no quieren asumir ese costo generan un conflicto de poderes que termina produciendo más incertidumbre política con inevitable impacto sobre la economía.

Basta de mentiras, de ficciones, de corrupción y de compra de voluntades, acepten la realidad, y comiencen a trabajar respetando las Instituciones, instalando el dialogo entre los distintos sectores y reduciendo el gasto y no siguiendo castigando al pueblo con este impuesto inflacionario que es lo peor que podemos tener.
 
Lic. Fanny Velarde para


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