Los vecinos de Atocha I y II se trasladaron a esta ciudad y se manifestaron en Tierra y Hábitat para reclamar asistencia y servicios carentes en la zona.
Cuando los vecinos cortaron la avenida Belgrano al 1300 llegó al lugar personal de Infantería. María Silvia Martínez sostuvo que realizan la protesta por falta de agua, luz, seguridad y escuela.
Tampoco ingresa el transporte de Saeta, se quejó la mujer. La vecina aseguró que se manifestaron durante dos horas y hasta ese momento ningún funcionario había salido a atenderlos.
“Somos humanos y estamos pidiendo algo que es justo y para todos los vecinos”, exclamó Martínez. Si bien llegó Infantería, no hubo represión contra los manifestantes, aclaró la vecina de Atocha.
Atocha I y II: “Es horrible vivir” en la zona exclamó una mujer
María Silvia Martínez, una de las vecinas de Atocha I y II que se manifestó esta mañana en esta capital, exclamó que en ese lugar “es horrible vivir” porque no tienen los servicios de agua potable, luz ni transporte entre otras carencias de la zona.
Asimismo, relató que el camión cisterna pasa solamente cada tres días para dejar agua y pese a que estamos viviendo ya hace un año no tenemos respuesta para tener el servicio de agua corriente. En tanto, Evangelina se quejó por la falta de seguridad en la zona y denunció muchos robos y chicos que se drogan, lo que causa temor entre los vecinos de Atocha.
La mujer, además sostuvo que tienen que mandar a los chicos a la escuela del barrio Santa Lucía que es la más cercana pero que dista a unas 30 cuadras de Atocha.
“A muchos vecinos se les han caído las chapas encima y eso nadie ha visto...”
Así lo relató una vecina de Atocha. Al ser consultada cómo vivió el temblor, una vecina de Atocha, Evangelina, dijo con crudeza: “Fue horrible. Tuvimos que estar toda la noche afuera esperando que hayan réplicas, con los chicos afuera helados porque se nos caían los bloques”, relató. “A muchos vecinos se les han caído las chapas encima y eso nadie ha visto, nadie fue a ayudarnos y entre los vecinos nos tuvimos que ayudar y así salimos de esa situación”, contó Evangelina.