Teherán ha producido hasta ahora unos 2.800 kilos de uranio poco enriquecido, mil kilos más que en noviembre pasado
Fidel Castro sabía de qué estaba hablando cuando en su perorata de la semana pasada advirtió sobre una guerra nuclear. Seguramente ya sabía lo que hoy la prensa internacional está publicando: Irán tiene uranio enriquecido suficiente para dos bombas nucleares.
Eso acaba de denunciar la OIEA (Organismo Internacional para la Energía Atómica), entidad según la cual Irán al producido hasta ahora unos 2,800 kilos de uranio poco enriquecido, cantidad que al decir de los expertos ya permite a la nación islámica colocarse entres los poseedores de armas nucleares (dos a tres bombas).
Ocurre, sin embargo, algo curioso, una suerte de sentimientos contrapuestos, pues la denuncia parte además de la agencia nuclear de la ONU que reitera “su preocupación por las posibles dimensiones militares del programa atómico iraní”, cuando Estados Unidos es una potencia con un arsenal nuclear devastador y con demostradas apetencias de control universal, que ha demostrado que invade sin ningún problema y en nombre de la democracia liberal el territorio que considera necesario para sus propósitos.
Claro que la propaganda está jugando a favor del Imperio y como siempre los malos de la película son los otros, en este caso, con el agravante de ser acusados de retrógrados por practicar una religión que a los ojos occidentales los coloca más allá de la lógica racional. Pero no menos cierto es que son pueblos que defienden su idiosincrasia, mala o buena para el exterior, pero suya, y a quienes en el pasado, tanto Estados Unidos como Rusia utilizaron para dirimir su Guerra Fría en Oriente Medio.
Ahora, esos pueblos reclaman su independencia y pretenden hacerla valer. Lamentablemente han mezclado política con religión, todo sazonado con una inconveniente dosis de intolerancia; es decir, un peligroso cóctel que mientras se siga batiendo así, coloca al mundo al borde de una catástrofe de dimensiones inimaginables. -
Por Alejandro Martínez
para