El intendente electo de San Luis, Enrique Ponce, es el primer alcalde que no responde a los hermanos puntanos
SAN LUIS.- Alberto Rodríguez Saá finalizó sólo el 5% de las viviendas que prometió que haría en 2003, cuando asumió la gobernación de San Luis en reemplazo de su hermano Adolfo, quien abandonó la provincia tras dos décadas de gestión.
Los datos reflejan que Alberto ni siquiera aceleró los trámites para terminar las casas financiadas por la Nación. “Prometió 7 mil y sólo construyó 396 y todo por querer tener aislada a la provincia”, detalló el intendente.
El informe de la secretaría de Obras Públicas, al que accedió LPO, da cuenta de un convenio marco del Plan Federal de Construcción de Viviendas “por el cual se otorga un financiamiento no reintegrable para la construcción de 1000 viviendas”.
El 11 de agosto de 2005, en tanto, la cartera subscribió otro convenio con San Luis esta vez por el Programa plurianual de Construcción de Viviendas, para construir 5.000 viviendas.
La subsecretaría de obras públicas registra también un convenio particular de viviendas firmado el 7 de junio de 2006 por otras 396 viviendas, por las cuales al mes se transfirieron los fondos.
Pero los primeros proyectos en el olvido porque Rodríguez Saá pidió modificar los planes de obra y solicitó la construcción de 683 más no aprobadas por la Nación.
“El problema es que estamos aislados. Fue lo mismo pasó con la asignación universal por hijo: hasta Macri firmó el convenio para recibirla y él no, por lo que tuvimos que hacer una subscripción especial con declaración jurada y logramos que el Anses se la otorgue a 38 mil pibes”, se indignó Ponce.
“Y encima se gastan fortunas en publicidad. Ahora tenemos el mundial de polo, se hace el carnaval de Río y se construye la ruta 7 iluminada y una gobernación de 600 millones de pesos, cuando a 30 cuadras hay asentamientos”, describió el intendente.
Sólo lo llamó Poggi
Tras ganar la intendencia de San Luis, y convertirse en el primer verdugo de los Rodríguez Saá en una elección local, el gobernador electo Claudio Poggi llamó a Ponce para felicitarlo pero el gobernador no procedió igual.
“No sé si están en retirada, pero sí tengo la sensación de que están haciendo una transición ordenada”, se esperanzó Ponce. “Tienen un modelo de gestión agotado, con un Estado ausente y una demanda de inversión social tremenda”.
“Si bien la municipalidad tiene el 40% de la población también existe la autonomía municipal garantizada en la carta orgánica, que nos obliga articular con la provincia”, recordó el intendente.
Ponce sufrió en carne propia la intolerancia de los Rodríguez Saá. Su padre, Carlos, fue aquel intendente de San Luis enemistado con los hermanos que en 2001 sufrió un nada disimulado intento de destitución impulsado por el ahora gobernador, en ese entonces jefe de Gabinete.
“Llevó a todos los contratados al municipio a proclamar que lo destituyan, con el lema por una navidad sin Ponce”, rememoró. La pelea siguió con la creación de una municipalidad paralela que recibía los fondos de la provincia y fue declarada ilegítima por la propia Corte Suprema de Justicia. “Es un caso histórico de desconocimiento institucional que se estudia en todo el mundo”, apuntó Ponce.