El conductor Julio César Jofré declaro ante la Justicia y desmintió las versiones que indicaban que se arrojó del colectivo
SAN LUIS.- El chofer que manejaba el colectivo que fue atropellado por un tren en San Luis declaró ante la Justicia.
De acuerdo a la versión del conductor, Julio César Jofré, vio la formación a unos 200 metros, pero el motor sufrió un desperfecto y el vehículo se detuvo en las vías.
Jofré prestó declaración indagatoria en el juzgado de Instrucción 1 a cargo de la jueza Mirtha Esley, a quien manifestó que por su experiencia sabía que estaba en condiciones de pasar las vías, por la distancia a la que se encontraba el tren.
Jofré conducía el interno 63 de la empresa Polo que el miércoles 2 de noviembre llevaba 42 pasajeros, en su mayoría niñas de 5º grado del Colegio Santa María que iban a realizar una misión solidaria a Cazadores, al sudoeste de la ciudad de San Luis.
Al pasar por un cruce a nivel en la localidad de Zanjitas el vehículo fue atropellado por un tren de carga que llevaba carbón proveniente de Mendoza. Ocho personas perdieron la vida a raíz del accidente, entre ellas seis alumnas, una docente y la vicedirectora.
Según la palabra del letrado, Jofré negó haberse arrojado del colectivo antes de ser embestido por el convoy, como indicaron algunos testimonios, sino que "fue despedido por el golpe" y salió por una ventanilla. Juarez negó además que su defendido llevara auriculares puestos, consideró que esa información "es una falacia", y manifestó que el conductor, al relatar los momentos previos al choque, dijo que las niñas venían cantando, gritando y tocando el timbre del colectivo.
Descartó también que un sacerdote que había traspuesto el cruce a nivel le hubiese hecho señas para que detuviera su marcha.