GUACHIPAS
UN LUGAR QUE BRILLA POR SU HISTORIA
Guachipas es una localidad del noroeste argentino, en la provincia de Salta. A 115 kilómetros de la ciudad se encuentra este montañoso departamento, en el que sólo la quinta parte de su territorio es llano.
Este pueblo nació gracias a lo que hoy es uno de sus principales atractivos: sus pinturas rupestres. La historia se remonta al año 1965, en el que se descubren 33 aleros con pinturas rupestres, del año 900 y 1470 d.C., sobre la ruta nacional 68, que conduce a la ciudad de Cafayate.
El alero Ambrosetti, que recibió ese nombre por uno de los arqueólogos que empezaron a estudiar la zona, está en el Cerro de las Cuevas Pintadas o de Las Juntas, y es el mejor conservado de todos. En la actualidad éste fue cercado con alambres, para protegerlo de los vándalos. Las pinturas allí están hechas sobre una formación geológica del periodo cretácico y sus formas, producto de las rocas de areniscas rojas, sobresalen sobre el resto de las serranías circundantes.

En estas obras, predominan los motivos auquénidos y los llamados “hombres escudos”. Sus dibujos representan escenas de la vida cotidiana de aquella época como ceremonias religiosas, guerras y los típicos animales como suris, jaguares, aves, insectos y llamas. Fueron declaradas Monumento Histórico Nacional, y hoy constituye una zona muy buscada por turistas de todo el mundo.
Ingresar al Cerro Pintado es un viaje al pasado, y un encuentro con las raíces de la cultura de los primeros habitantes. Los guachipas, que eran grandes artistas, dejaron su huella hace muchísimo tiempo en el lugar, y el hecho que hasta hoy se siguen conservando, es un gran y atractivo espectáculo. Para quienes aman la fotografía, este lugar es soñado, ya que la imagen es muy popular y admirada.
Documentos coloniales hablan de este lugar como un sitio consagrado al sol, y su nombre originario fue “Oma Sacopo”, que quiere decir seno de las pirguas al sol. Cabe resaltar que las cuevas de este tipo se cuentan entre los testimonios más claros, junto a los restos de ciudades indígenas instaladas en distintos periodos, del grado de civilización alcanzado por los habitantes originarios del actual territorio salteño antes de la llegada de los españoles.
Dividido de La Viña por el río Guachipas; esta localidad es mucho más que historia, arte y cultura, pues se encuentra en el Valle de Lerma y de acuerdo a sus características agroecológicas pertenece a la región templada de explotación intensiva. La principal actividad del lugar es la producción tabacalera criolla y la ganadería.
Pampa Grande es una típica estancia salteña y se encuentra en el departamento de Guachipas. Su primer propietario fue nada más y nada que menos que el fundador de nuestra provincia, Hernando de Lerma, quien quiso y reclamo estas tierras para sí, cuando las conoció, camino al Alto Perú. La estancia hoy cuenta con 30.000 hectáreas, un enorme valor histórico constituyendo uno de los sitios preferidos para la demanda turística.
Es ideal para disfrutar de un placentero descanso, en un sitio espectacular, pues posee un elegante hotel de campo con 11 habitaciones. Además cuenta con un pequeño poblado que tiene su propia capilla, escuela, sala de primeros auxilios, talleres de mantenimiento, y todo lo necesario para un correcto funcionamiento. De gran raigambre criolla, la población de la estancia celebra sus fiestas patrias y religiosas en el lugar, y así lograron un cambio completo para el turista curioso de la historia y del arte rupestre.
Es uno de los pocos lugares de nuestro país donde es posible lograr un verdadero vínculo con los gauchos, quienes comparten con los visitantes jornadas enteras trabajando y relacionándose con el campo. Una manera directa y personalizada de conocer y experimentar las costumbres de esta forma de vida, su legado histórico y su amor por la tierra.
El turismo en la zona esta siendo explotado de a poco en su totalidad como una de las actividades primordiales de Guachipas. Gracias a la belleza natural que adorna su suelo, a su inmensa historia corroborada en el arte, a la oportunidad de encontrarse cara a cara con un mundo aparte de tradición; esta localidad es un tesoro invaluable que no puede pasar por alto para quien viaje por la provincia. Su imponente paisaje, el colorido de sus rocas y lo caprichoso de su superficie; son bellezas naturales que los turistas admiran con sorpresa. Particularmente en lugares como la Quebrada de Guachipas, la Cuesta del Lajar y las altas llanuras de Pampa Grande.
Por Rosario Torino Solá
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