San Carlos, lugar de origen y evolución salteña
En los Valles Calchaquíes, sobre la Ruta Nacional 40 y a 212 kilómetros de la ciudad de Salta; se halla el pueblo de San Carlos, cabecera del departamento con el mismo nombre. A una altitud de aproximadamente 1.600 metros sobre el nivel del mar, se presenta a la vista una de las ciudades más antiguas de la provincia.
En ese lugar existían cuatro ciudades españolas que fueron fundadas en la época de la colonia. El Barco II, Córdoba del Calchaquí, San Clemente de la nueva Sevilla y Nuestra Señora de la Guadalupe; se llamaron estas localidades españolas que con el tiempo fueron desapareciendo sucesivamente por la vigorosa y tenaz defensa de las naciones originarias.
A pesar de estos sucesos y del inminente paso del tiempo, hoy se puede decir que San Carlos logró conservar, casi intacto, mucho del aspecto arquitectónico de sus casas, de ladrillo y adobe, de sus angostas calles y de su antigua fachada perteneciente a los siglos XVII.

Iglesia en San Carlos- Salta
Los jesuitas también habitaron estas tierras y en 1630 una misión bajo la advocación de San Carlos de Borromeo, dio origen a este hermoso pueblo. La localidad fue la más importante población vallista durante la época de la independencia e incluso pudo haber sido capital de la provincia de Salta, gracias a la importancia política y económica que adquirió en ese momento histórico.
En 1813 lamentablemente las tropas realistas, al mando del General Tristán, saquearon y destruyeron el pueblo. La intención de esta masacre fue que San Carlos no cayera en poder de las fuerzas patriotas que después de la Batalla de Tucumán comenzaron a encaminarse hacia Salta.
El militar tucumano y líder del partido unitario; General Gregorio Aráoz de Lamadrid fue auxiliado en la localidad en 1817. Lamadrid, que había sido enviado hacia el Alto Perú con el objetivo de obstaculizar el avance del Ejercito Real del Alto Perú fue apoyado y acogido por el pueblo durante la travesía.
San Carlos se caracteriza por recibir muchos turistas de diferentes lugares permanentemente, son varios los lugares que el lugar ofrece para visitar y conocer. A 3 kilómetros se encuentra la Cascada de Celia; esta hermosa caída de agua en el Canal de los Sauces es una muy linda propuesta y se encuentra rodeada de grandes y robustos álamos.
Vivienda típica en San Carlos- Salta
A 12 kilómetros del pueblo se halla San Lucas, un hermoso caserío muy interesante y tentador por los higos y las nueces que naturalmente crecen y abundan allí. El río Calchaquí y el Dique Las Tijeras, que se encuentran muy cerca también, son dos sitios cautivadores para quienes disfrutan de la pesca.
El pintoresco pueblo de San Carlos también cuenta con seductores y característicos edificios. El Museo del pueblo, exhibe colecciones arqueológicas de los períodos incaicos, hispano indígena, pre - cerámico y agro alfarero. La iglesia de San Carlos Borromeo, que data del año 1801 y fue levantado por el Maestre de Campo Fernando de Lisperguer y Aguirre, es otro fascinante edificación que conquista a miles.
Para quien deseen visitar San Carlos, lo más recomendable es estar atento a los festivales y las ferias que se realizan allí para poder participar de ellas. La fiesta del Barro Calchaquí, el Festival Artesanal de los Valles y la fiesta de su patrono San Carlos Borromeo, el 4 de noviembre, son algunas de las celebraciones más populares del lugar. Sus artesanías de tela, cuero, cerámica y sus exquisitos vinos regionales; son algunas de sus cautivadoras particularidades que hacen de San Carlos un increíble y hermoso lugar. Visitar el pueblo en el mes de febrero es resguardarse diversión y festividad de manera segura, ya que es posible participar del auténtico carnaval vallista, y ser uno más de los numerosos copleros, murgueros y bailarines que se hacen presentes allí.
Por Rosario Torino Solá
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