En medio del pandemónium desatado, el desatino compite con la estupidez, cuando las únicas condiciones son dos: fe y sentido común
SALTA.-La cuestión del Apocalipsis, con ser el “trend topic” (dirían enTwitter), es uno de esos temas de los que todos hablan mucho pero muy pocos saben algo siquiera. Ni siquiera nos, que abordamos estas lides, lo hacemos más en un acto de arrojo intelectual que de profunda sabiduría sobre tan escatológico asunto. Al fin de cuentas, las únicas condiciones para poder comprender este Tiempo que comenzamos a transitar son dos: fe y sentido común (el menos común de lo sentidos, dicen).
Es que en medio del pandemónium desatado vemos al desatino competir con la estupidez, y así resulta que estamos próximos a ver a Jesucristo llegando al comando de un OVNI, mientras el Anticristo se cuelga de la Cúpula de la Basílica de San Pedro, cosa aún por dilucidar, es cierto, pero improbable al menos por ahora.
Pensamos entonces que es menester que los hombres de fe hablen de estas cosas tratando de “bajar” la cuestión a términos humanos y comprensibles. Uniendo con algo de lógica las piezas de un “puzle” que cada día tiene más sentido racional. Como diría el Evangelio: “El que pueda entender, que entienda”.
Yendo al tema de hoy, recordaremos aquella historia que cuenta que el 13 de Octubre de 1884, el Papa León XIII experimentó una visión horrible que hizo palidecer su rostro.
Preguntado sobre qué había pasado, el pontífice contestó que “Imágenes terribles se me han permitido ver y escuchar”. Luego relató que: vio "demonios y oí sus crujidos, sus blasfemias, sus burlas. Oí la espeluznante voz de Satanás desafiando a Dios, diciendo que Él podía destruir la Iglesia y llevar todo el mundo al infierno si se le daba suficiente tiempo y poder. Satanás pidió permiso a Dios de tener 100 años para poder influenciar al mundo como nunca antes había podido hacerlo."
Luego de esta explicación, León XIII se recluyó en su despacho y después de media hora entregó al Secretario de la Congregación de Ritos una hoja de papel y le ordenó que la enviara a todos los obispos del mundo indicando que, bajo mandato, tenía que ser recitada después de cada Misa, la oración que ahí el había escrito: era su famosa oración para exorcizar a Satanás, que reproducimos al pie de esta nota. Luego del Concilio Vaticano II, esta oración fue suprimida de las misas, justo cuando Pablo VI decía aquello de que “El humo de Satanás se ha filtrado por alguna grieta de la Iglesia”. ¿Raro, no?
Sugestivamente, cuando vemos la violencia arreciar en nuestro mundo, en nuestro país, en nuestras calles y hasta en los propios hogares, ocurre que “Ese tiempo” se termina en estos días y algunos esotéricos ven este desastre de mundo que se desangra a causa de la ira de Satanás que anticipa su derrota y su regreso al “lago de fuego y azufre”.
El Primer Jinete del Apocalipsis
Todo comienza a tener sentido si se tiene en cuenta que si bien su interpretación es equívoca aún, la mayoría tiende a identificar en el Jinete montado y armado con arco al espíritu de la guerra.
Así hemos visto transcurrir un siglo XX signado por la violencia de dos Guerras Mundiales y tantas otras regionales hasta llegar a este momento donde hay violencia por doquier, hermano contra hermano, hijos que asesinan a sus padres; padres que destruyen a sus hijos. Pueblos contra pueblos. No hay mayor degradación que la guerra porque allí el ser humano saca lo peor que tiene adentro.
El siglo XX fue además el tiempo de la división; primero continental luego del Tratado de Yalta y su correlato de la Guerra Fría con sus conflictos regionales que sembraron millares de muertos, mientras un afán desmedido por la seguridad nacional trajo paradójicamente un estado de inseguridad mundial para un mundo que vivió décadas bajo la espada de Damócles de una contienda atómica.
Esa obsesión militarista por la seguridad insumió miles de millones de dólares y terminó demostrando su ineficacia cuando el 11 de Setiembre volaron el Word Trade Center.
Esos miles de millones que el egoísmo y la soberbia política invierten en armamentos y guerras privan al mundo de que otras prioridades sean atendidas, como ser el agua o la comida. Es impensable que en plena época digital haya regiones del planeta con hambrunas declaradas por la ONU, cuando la FAO dice que sólo con el 2% de esos dineros se atenderían esas necesidades.
A la vez, también Naciones Unidas declara que está constatado que la fabricación y el comercio de armas constituyen mercados en expansión cada vez mayores, a pesar de las declaraciones de paz de los líderes mundiales. Los mismos líderes mundiales que son los primeros interesados en provocar las guerras porque sus compromisos personales están ligados a esa industria.
Durante la invasión a Irak bajo el gobierno de los dos Bush, no sólo se probaron armas nuevas sino que los ministros de esos gobiernos eran a su vez miembros de los directorios de las empresas fabricantes de armas, o bien, de aquellas empresas que luego comenzaron la reconstrucción del país.
Las guerras no van a terminar porque ocupan un lugar preponderante en la renta nacional de las potencias, sin contar con la nueva y estrecha relación entre los fabricantes, el mercado negro, el narcotráfico y los gobiernos mismos.
Como se ve, el Primer Jinete –tal como lo dijimos ya en nuestra nota (http://www.elintransigente.com/notas/2012/1/1/nuevo-cabalgan-entre-nosotros-cuatro-jinetes-apocalipsis-118320.asp ) -, no es obra de Dios sino del hombre; y hasta sintomático resulta entonces cuando se habla de tiempo apocalíptico que los principales centro de comercialización de armamento como ser: Liechtenstein, Ginebra, Zurich, Ámsterdam, Bruselas, Luxemburgo, París, Mónaco, Bonn, estén luchando por no caer en la espiral de la crisis económica que los hundiría. Esfuerzo inútil, porque caerán irremediablemente.
Son esos mismos intereses los que ahora están empujando hacia un nuevo conflicto en el Medio Oriente donde la intención es hacerse con el control de casi el 20% de las reservas de hidrocarburos mundiales, sin duda.
De modo, pues, que la interdependencia mundial derivada de la globalización provocaría que las consecuencias se sintieran en todo el resto del planeta. Un conflicto de esta magnitud inmediatamente dispararía todas las consecuencias que continuaremos analizando en próximas notas, pero que se corresponden con el espíritu de cada uno de los tres Jinetes del Apocalipsis restantes.
De modo que, nadie espere ver a Jesucristo bajando de la Constelación de Orión, ni seres verdes al mando de naves controlando el Estrecho de Ormuz para evitar la guerra. Tampoco se suiciden antes o durante el 12/12/2012, porque ese día ocurrirá un evento astronómico de consecuencias energéticas que únicamente los espíritus que se hayan preparado para comprender el cambio podrán evolucionar.
Los demás, seguirán cabalgando con los caballos que quedan. Es cuestión de esperar el tiempo, nada más…, y el “Tiempo está cerca” (Ap. 1,1).-
La Oración de León XIII a San Miguel Arcángel contra el Demonio:
“Gloriosísimo príncipe de la milicia celestial, Arcángel San Miguel, defiéndenos en la lucha que mantenemos combatiendo "contra los principados y potestades, contra los caudillos de este mundo tenebroso, contra los espíritus malignos esparcidos por los aires" (Ef. 6, 12). Ven en auxilio de los hombres que Dios creó incorruptibles a su imagen y semejanza (Sap. 2, 23), y a tan "alto precio rescatados" (I Cor. 6, 20) de la tiranía del demonio. Con las huestes de los ángeles buenos pelea hoy los combates del Señor, como antaño luchaste contra Lucifer, corifeo de la soberbia y contra sus ángeles apóstatas. Ellos no pudieron vencer, y perdieron su lugar en el Cielo. "Fue precipitado el gran dragón, la antigua serpiente el denominado diablo y Satanás, el seductor de todo el mundo: fue precipitado a la tierra y con él cayeron sus ángeles" (Apoc. 12,.8-9).
He aquí que el antiguo enemigo y homicida se ha erguido con vehemencia. Disfrazado de "ángel de luz" (II Cor. 11, 14) con la escolta de todos los espíritus malignos rodea e invade la tierra entera, y se instala en todo lugar, con el designio de borrar allí el nombre de Dios y de su Cristo, de arrebatar las almas destinadas a la corona de la gloria eterna, de destruirlas y perderlas para siempre. Como el más inmundo torrente, el maligno dragón derramó sobre los hombres de mente depravada y corrompido corazón, el veneno de su maldad: el espíritu de la mentira, de la impiedad y de la blasfemia; el letal soplo de la lujuria, de todos los vicios e iniquidades.
Los más taimados enemigos han llenado de amargura a la Iglesia, esposa del Cordero Inmaculado, le han dado a beber ajenjo, han puesto sus manos impías sobre todo lo que para Ella es mis queridos. Donde fueron establecidas la Sede de San Pedro y la Cátedra de la Verdad como luz para las naciones, ellos han erigido el trono de la dominación de la impiedad, de suerte que, golpeado el Pastor, pueda dispersarse la grey. Oh invencible adalid, ayuda al pueblo de Dios contra la perversidad de los espíritus que le atacan y dale la victoria.
La Iglesia te venera como su guardián y patrono, se gloría que eres su defensor contra los poderes nocivos terrenales e infernales; Dios te confió las almas de los redimidos para colocarlos en el estado de la suprema felicidad. Ruega al Dios de la paz que aplaste al demonio bajo nuestros pies, para que ya no pueda retener cautivos a los hombres y dañar a tu Iglesia. Ofrece nuestras oraciones al Altísimo, para que cuanto antes desciendan sobre nosotros las misericordias del Señor (Salmo 78, 8), y sujeta al dragón, la antigua serpiente, que es el diablo y Satanás, y, una vez encadenado, precipítalo en el abismo, para que nunca jamás pueda seducir a las naciones (Apoc. 20).
Después de esto, confiados en tu protección y patrocinio, con la sagrada autoridad de la Santa Madre Iglesia, nos disponemos a rechazar la peste de los fraudes diabólicos, confiados y seguros en el Nombre de Jesucristo, nuestro Dios y Señor.
He aquí la Cruz del Señor, huid poderes enemigos.
Por: Ernesto Bisceglia
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Breve CV de Ernesto Bisceglia
Periodista, escritor y docente de Filosofía, Formación Ética y Ciudadana, Historia del Pensamiento Jurídico y Político, Historia de las Religiones. Ha publicado "Estampas de Salta" (1997); "Salta, el Capítulo de la Fe" (1998); "Masones, liberales y jacobinos, la otra guerra de Belgrano" (2005); "Formando Ciudadanos, un desafío cívico" (Manual, 2009);
"El Pueblo debe saber de qué se trata - Doscientos años de Periodismo en la Argentina" (2009); "El Alma Franciscana de Salta" (2010); "Compendio de Historia de la Iglesia y la Evangelización americana, en las Provincias Unidas y en el Obispado de Salta" (2010). En el género de Novela, ha publicado "Su Santidad, el Anticristo" , premiada en los Concursos Literarios Provinciales 2010. Tiene publicados varios trabajos de investigación sobre temas docentes y jurídicos .