Un camión embistió varios vehículos en Merlo, entre ellos la camioneta en que viajaba Grassi. "Fue un milagro de Don Bosco", señaló.
BUENOS AIRES.- “Fue un milagro de Don Bosco que me encuentre con vida”. Así, escuetamente, definió el padre Julio César Grassi lo que le sucedió este viernes en horas de la mañana cuando un camión provocó un choque múltiple, que involucró la camioneta en la que él viajaba junto a un colaborador, según informa el diario Crónica.
El siniestro fue en Autopista del Oeste y Camino del Buen Ayre, jurisdicción de partido de Merlo. El hecho se precipitó alrededor de las 10, cuando el sacerdote junto a un colaborador de la Fundación Felices Los Niños se dirigían a bordo de una camioneta Berlingo a retirar una donación de alimentos.
De manera sorpresiva, un enorme camión, según el sacerdote, de la empresa de jugos Mocoretá, de la ciudad de Gualeguaychú, colisionó a varios autos, provocando un múltiple accidente.
“Lo que me duele es que el chofer que generó el desastre se fue, dejando un tendal de autos rotos y gente que, aunque con heridas leves, quedó lesionada”, dijo el sacerdote. Según palabras de Grassi a Crónica, el camión se desplazaba a gran velocidad, lo que significó que fuera un verdadero milagro que no se precipitase una tragedia.
“Por suerte, tanto mi colaborador como yo sufrimos los efectos del latigazo, pero sin consecuencias mayores. Claro que cuando vi el estado en que quedó el vehículo tomé la dimensión de lo que me pudo haber sucedido. Estuve aturdido durante varias horas. Es más, me llamó gente del semanario Democracia y creo que de tan conmocionado que estaba no me pude extender en algunas requisitorias del periodista”. (Fuente: Crónica)