UNA INVESTIGACIÓN DEL DR. FEDERICO MENA

Las Calles de Salta: General Enrique Mosconi (segunda entrega)

El Intransigente comenzó este especial que enorgullece a los salteños. Cada semana una entrega para saber sobre aquellos que nos identifican

  • lunes, 09/01/2012 | 09:16 hs
Mosconi. Foto: beavolunteer.wordpress.com


                              GRAL. ENRIQUE MOSCONI
                    PRÓCER DE LA SOBERANÍA NACIONAL
                  CALLE DE NUESTRA CIUDAD UBICADA EN
                      PLANO MILENIUM 17 D 5-18 D1-19 A1 
                                  SEGUNDA ENTREGA

Decíamos en nuestra nota anterior que don Enrique Mosconi, nacido el 22 de febrero de 1877 y fallecido el 4 de junio de 1944, fue un militar e Ingeniero Argentino, que gracias a su patriotismo y nervio, propulsara la exploración y explotación del petróleo argentino, además de primer Director de Yacimientos Petrolíferos Fiscales. Su padre quería que fuese médico y su madre militar. Su tío don Ángel Canavery lo había sido participando en la llamada Conquista del Desierto. Su vida familiar se componía de dos hermanas mayores y de dos hermanos menores, de manera que le tocó estar en el justo medio de su entorno. Al morir su madre, María Luisa Canavery, su padre ya viviendo en Italia volvió a casar con la Condesa María Luisa Natti. Recordemos que ingresó al Colegio Militar de la Nación, graduándose de Subteniente a los 17 años de edad.

Después de una política nacional errática en la materia, quizá intencionalmente indefinida, se proponía una explotación fiscal, como un régimen de excepción al Código de Minería, pero adolecía de una sospechosa mezquindad, que hacía suponer de una manera encubierta, la disponibilidad casi total del petróleo de Comodoro Rivadavia a la explotación privada, donde lo nacional estaba detrás de la voracidad de los intereses extranjeros. Esto se puso de manifiesto en el DEBATE DEL SENADO DE LA LEY 7059.

Al ser considerado el proyecto de ley enviado al Congreso por el ejecutivo, el representante por la Rioja Dr. Joaquín V. González logró que ese proyecto volviera a la Comisión respectiva, con el argumento de que se sancionaría una peligrosa excepción al Código de Minería. El peso político del Dr. González era de una fuerza incontrastable, de manera que de acuerdo a otro despacho, la Reserva se redujo a tan sólo 5000 hectáreas. El senador por Mendoza, don Elías Villanueva fue más explícito en el debate, en contraposición a la exposición de González, pues dejó entrever la intención que encubría esta drástica reducción. Fueron sus palabras: “Por otra parte, se calcula que las cinco mil hectáreas han de producir una cantidad suficiente para las necesidades del fisco, dejando de esta manera libre para la explotación privada, el petróleo que pudiera haber en el territorio”.

La oposición liderada por el Senador tucumano Alberto De Soldatti, luego de rebatir uno por uno los argumentos de González, llamó la atención acerca de un criterio previsor, para que no sucediese con el petróleo lo mismo que con la dilapidación de las tierras públicas. Finalmente el Dr. González imposibilitado de rebatir tan contundentes argumentos, expuso crudamente su pensamiento. Todo se basaba en que el Estado es mal administrador, y bajo ese lema el Presidente cordobés Juárez Celman vendió los ferrocarriles argentinos al capital inglés, que a su juicio sería “un excelente administrador”.

Pronto se notaría esta equivocación, pues el mismo Juárez Celman en un mensaje del año 1887, diría a la nación: “No hay una sola empresa que tome en cuenta sus verdaderas obligaciones para con el público y sirva al país en la medida que tuvieron en cuenta las autoridades al hacer las concesiones”.

En el año 1889, el mismo Juárez Celman diría: “Millones de toneladas de carga quedan en las estaciones por meses enteros. La mala e incompleta construcción se ha revelado en todas sus proporciones”.

Consideraciones del mismo tenor se efectuaron en los años 1890 por parte del mismo Juárez Celman, al que se agregó Carlos Pellegrini en 1892; lo mismo diría Sáenz Peña en el año 1893 en sendos mensajes a la ciudadanía argentina. Exactamente lo mismo sucedió con las obras de salubridad construidas por la Nación y vendidas en el año 1888 por Juárez Celman en la suma de veinte millones de pesos- de los cuales se cobraron solamente catorce, a la Buenos Aires Water Supply and Darinage Co Lda. Esta empresa debió ser rescatada mediante un empréstito de treinta y cuatro millones, los que sumados a los treinta que costara su puesta en funcionamiento hacen 64 millones de “buena administración”, contra los catorce cobrados.

Desgraciadamente la constitución de Yacimientos Petrolíferos Fiscales, llegó tardíamente, pues a la argumentación del doctor González se hubiera opuesto la figura monumental del General Mosconi.

Con respecto a la votación acerca del petróleo, ésta resultó empatada en dos oportunidades, debiendo en consecuencia efectivar el desempate el Presidente del Senado. Finalmente este Presidente se inclinó por el retaceo de la zona de protección a cinco mil hectáreas, durante cinco años; “hasta que en ese lapso los particulares argentinos tomaran “experiencia”. Resultado: otro monumental negocio para las empresas extranjeras. Aquel Presidente fue el doctor Benito Villanueva, de sinuosas actuaciones en el caso de la navegación del Bermejo en la persona de don Natalio Roldán. Don Benito estuvo también anclado en el cargo de representante del Ferrocarril Central Córdoba donde intervino en el negociado de la rescisión de las garantías, según lo expresan importantes historiadores argentinos.

La inteligencia del Dr. González era descollante y los historiadores sin pretender perforar su reputación, anotan solamente los hechos sobresalientes y de dominio público. Este prestigio se basó en la teorización sobre minería y le dieron autoridad en la materia en todo opuesta a la nacionalización del petróleo; reiteramos, esa autoridad provenía de su obra, “La Propiedad de las Minas”- Ed. Juan Roldán, “La Facultad” 1917- que propiciaba la Reforma del Código de Minería. Estas consideraciones en nada invalidan otros aspectos muy respetados hacia su persona.

Decía el Dr. González en sus consideraciones vertidas en ese libro: “la palabra monopolio es como el duende de las instituciones liberales del país”; asegura que “el monopolio no es malo en sí, sino por el objeto que puede perseguir; ni el trust es malo sino cuando tiene fines malos”.

El historiador Juan Carlos Vedoya entonces se hace la pregunta: “¿porqué es malo el monopolio del Estado que preserva una riqueza nacional? ¿Acaso tiene fines malos? En otra parte de su obra dice: “en el terreno de la práctica el monopolio no es odioso, porque cuando está en manos de particulares, asociaciones o compañías, la ley naturalmente lo regula, de donde resultaría que el monopolio del Estado, es malo porque el Estado no se regula a sí mismo. Pero si el estado es incapaz de regularse, ¿cómo regula la sociedad? ¿Acaso no se ha establecido el equilibrio de los poderes constitucionales? Previene después que: "no hay que dejarse seducir ni alarmar con el ruido de las palabras”. También deslizaba que: “el trust es una necesidad, como lo es la de la asociación misma, porque el trust, no es otra cosa que la asociación de empresas con el objeto de defenderse, dentro de un período de crisis, abaratar la producción y salvar situaciones difíciles a la colectividad. Decir que esto es malo en sí mismo es desconocer el principio de asociación. Precisamente un cuarto de siglo antes, los Estados Unidos de Norteamérica, patria de los Trusts, votó la ley contra ellos fundamentada en argumentos completamente contrarios. Remataba estos conceptos con la frase: “ Qué vamos a temer de los trusts, cuando no poseemos ninguna industria organizada, ninguna industria minera desenvuelta, desde que estamos recién en el período de gestación? Temer los trusts en estas circunstancias es realmente cometer un abuso de imaginación”.

Continuará en una tercera entrega

Por el Dr. Ricardo Federico Mena
para

Currículum abreviado del Dr. Federico Mena

El Dr. Mena- Martínez Castro es odontólogo y ha escrito dentro de su profesión diversos trabajos de investigación clínica, como asimismo acerca de variadas materias: Historia, Genealogía, Poesía, Novela, Teatro y Cuento. Pertenece a distintas instituciones académicas de la región y de Buenos Aires, entre ellas es Miembro de Número del Centro de Estudios Históricos y Genealógicos “Gens Nostra” (Centro de Estudio Hispanoamericanos) con sede en Buenos Aires, Miembro correspondiente del Centro de Estudios Genealógicos de Tucumán, Miembro Fundador y de Número del Centro de Investigaciones Genealógicas de Salta, Miembro Correspondiente del Instituto San Felipe y Santiago de Estudios Históricos, Miembro de los Institutos Güemesiano, Belgraniano y Sanmartiniano de Salta, etc. Es autor de importantes trabajos dentro del cancionero popular, dos veces ganador en el Concurso Nacional de la Zamba ( zambas destacadas). Ha recibido numerosos premios provinciales y nacionales en su quehacer, entre los que se encuentran, el Primer Premio de Novela en el año 2000. Ha recibido de la Provincia de Salta el Premio al Mérito Artístico, etc. Colabora con EL INTRANSIGENTE en su columna “Las Calles de Salta y sus Nombres”.


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