TUCUMÁN.- Ningún tucumano podrá olvidar la mirada de
Morena, la bebé que, de tan frágil, de tan pura, falleció dejando a su hermana gemela Zamira y a su familia sin consuelo. Tenía 10 meses, pero las manos y el cuerpo pequeños por los estragos que la desnutrición había dejado en su organismo. Los ojos grandes, como las ganas de vivir.
Se había hecho conocida en la Provincia cuando ella y su hermana sufrieron una bronquiolitis. Los médicos lograron una mejoría casi milagrosa acercando a su gemela a la cuna. Más tarde, el virus que tomó sus intestinos avanzó nuevamente, y Morena ya no pudo asimilar bien los nutrientes.
Su vida estaba en serio peligro cuando sus padres recibieron la noticia de que el Hospital Italiano de Buenos Aires la recibiría. El traslado debía realizarse de inmediato, por lo que el avión sanitario de la Provincia debía ponerse en marcha en cuestión de minutos, pero ello no ocurrió.
Dardo Gaciccio se dirigió el lunes 1 de octubre al Subsidio de Salud, pero le dijeron que volviese al día siguiente: aparentemente llegó sobre la hora del cierre. Recurrió a los medios de comunicación, alertando que si su hija no viajaba, no podría sobrevivir. Más de un día tardó la solución: “Nos pusieron trabas burocráticas para que no usáramos el avión. Me dijeron que no estaba en la provincia, que lo habían utilizado para otra cosa. ¿Cómo puede ser posible?”
“Después recurrí al 107 porque el avión sanitario tendría que haber estado allí. Me enteré que el avión no estaba en la provincia porque lo estaba usando la familia Alperovich”, señaló Dardo a Crónica, y completó: “el Italiano nos dijo que debíamos llegar a más tardar el lunes. Sin embargo, nos encontramos con la novedad ese día de que el avión no estaba disponible. Estaba en Santiago del Estero, llevando a los familiares del Gobernador Alperovich”
El martes por la tarde, el Subsidio de Salud finalmente puso a su disposición un avión, pero no era el que le costó a los tucumanos 36 millones de pesos. : era alquilado a una empresa privada. Por la noche, Morena viajó en las condiciones más inhumanas en que puede viajar una bebé al borde de la muerte.
“Hacía frío, no tenía calefacción y Morena no iba dentro de una incubadora. Tardamos dos horas en llegar pero en total la nena pasó medio día sin recibir medicación”, explicó Dardo. Al llegar, los médicos del Hospital Italiano reclamaron por las condiciones de viaje de la bebé, que se descompensó durante el vuelo.
No sobrevivió mucho más. Antes de la medianoche, Morena falleció.
“El médico del Hospital Italiano nos dijo que la beba murió a raíz del cuadro crítico que presentaba a causa de sufrir dos horas de frío”, se quebró Dardo, el papá.
¿Qué pasó el lunes?
Las explicaciones del
Gobernador José Alperovich se limitaron a dos frases. La primera fue: "Pobre angelito, estaba internada desde que nació, se hizo todo para poder salvarla". La segunda, ante la insistencia de la prensa: "Fue trasladada a Buenos Aires en un avión, qué más de eso puedo hacer. La muerte de un niño no tiene precio". Según el Poder Ejecutivo, asunto cerrado.
Quien sí ofreció explicaciones desde el oficialismo fue Sarita Alperovich, la hija del Gobernador. Y lo hizo para cargar las tintas sobre los padres de Morena, y lo hizo por Facebook: “el padre tiene la obligación de llevar los papeles al subsidio para que subsidio le alquile un avión para trasladar a la beba, en caso que el padre no hubiera tenido obra social se utiliza el avión sanitario de la provincia el cual estaba en Tucumán”.
En los dichos de Sarita hay una apreciación incorrecta. El avión sanitario de la Provincia existe justamente para los casos en que cualquier persona necesita ser trasladada de urgencia y no pueda hacerlo por no tener obra social, o porque la obra social frena su traslado.
La Provincia tiene cuatro naves para que en ningún caso esas necesidades queden sin cubrir Dos de ellas están fuera de servicio. Todavía no hubo una sola aclaración oficial, pero los rumores sugieren que una estaba siendo ocupada en un viaje del Gobernador, y se desconoce dónde estaba la otra.
Hace dos años, la Legislatura autorizó el uso de las unidades sin un fin sanitario, de acuerdo a las necesidades personales del Gobernador y las autoridades de la Provincia. Incluso, una foto de la familia Alperovich yéndose de vacaciones a Punta del Este en el Avión sanitario dio vueltas al País.
Desde la Legislatura anunciaron que se pedirá un informe oficial sobre el uso de las naves sanitarias de la Provincia. Claro, no se trata de un pedido de la Legislatura en pleno, ya que la mayoría en el cuerpo es alperovichista y auto declarada “chupamedia” del Gobernador (sesión del 3 de octubre de 2012). Fue un Legislador del PRO, Alberto Colombres Garmendia, anunció que se solicitará informes al Ministro de Salud, Pablo Yedlin.
A nivel nacional, el PRO pidió desde la Cámara de Diputados idéntica explicación al Gobierno de Alperovich. Todavía no hay respuesta.
El silencio oficial ante la indignación popular no es circunstancial. En un Tucumán al que le faltan cifras oficiales, donde la oficina Anticorrupción fue desmantelada, donde no existe Ley de Ética Pública; la muerte de Morena, sus ojos que quedaron marcados a fuego en los corazones tucumanos, seguirán denunciando uno de los hechos más dolorosos, evitables e inhumanos de la gestión de José Alperovich.
Fuente: Semanario
de Tucumán, Edición Impresa