MÉXICO.- La
Ouija es un juego de espiritismo que consiste en que los
presentes ubiquen sus manos sobre una
plataforma, que aparentemente se desplaza
a
voluntad sobre un tablero con
letras y números.
Se cree que a través del
juego se conecta con
seres del más allá que se expresan formando palabras o
expresiones con el movimiento de la plataforma.
El juego tiene su origen en tiempos remotos, tal es así que
los expertos aseguran que data de años
antes de Cristo.
Las posiciones son
disímiles frente al fenómeno, algunos lo
tildan de
maligno, otros de
inexistente.
Por eso, el sitio
De10.mx decidió
indagar sobre distintas situaciones que se conocen a lo largo del mundo que
ocurrieron luego de jugar a la Ouija.
La página web
lacomunidad.cadenaser.com, relata que
cinco
jóvenes se reunieron a jugar en una casa
abandonada. Al indagar sobre si la
presencia de alguno “molestaba” para jugar, la tabla indicó
tres nombres los
cuales dejaron el lugar. Al alejarse de la casa, los jóvenes seleccionados
sintieron un fuerte ruido, para darse cuenta que la casa se había
derrumbado
con sus dos amigos dentro.
Por su parte,
Hsbnoticias.com publicó la historia de
Jennifer Lynn Sprigman, una chica de 14 años de Illinois, que en diciembre de
1972, jugó a la Ouija por pedido de una compañera de la escuela. Jennifer preguntó a qué edad iba a
morir, a lo cual el juego
le respondió que a los
17 y formó las palabras "
asesinada" y
"
estrangulada". En efecto, el
3 de octubre de 1976, dos semanas antes
de
18 años, la chica falleció a manos de un
estrangulador.
Venezuela también conoció casos extraños relacionados con la
Ouija. Es el caso de
Andrea, de 15 años, que en el
2006 perdió a su madre a los
15 años. Tres años después, la joven decide jugar con sus amigas y la tabla sólo formaba el nombre de Andrea o fechas
significativas para ella.
Las amigas de la joven comenzaron a notar que ella
estaba experimentando una especie de
posesión. Con el correr de los días,
Andrea relató que era el
espíritu de su madre, una mujer muy
posesiva que no le
permitía juntarse con otras personas.