AUSTRALIA.-El hombre salió a pescar musola suave, una especie de tiburón pequeño que habita en aguas de Australia, pero se encontró con un pececillo algo más grande: un tiburón blanco, que picó el anzuelo de Shane y luego se zafó alejándose inmediatamente.
Sin embargo, una hora después el predador volvió a aparecer.
El océano había arrojado al animal herido a la arena. Con gran esfuerzo, Shane pudo liberar a su víctima de los aparejos de pesca y llevarla de vuelta al agua.
El pescador cuenta que le agarró cariño al animal y no pudo abandonarlo a su suerte.