ESPAÑA.- El pulso entre
Sergio Ramos y José Mourinho continua. Lejos de
calmarse los ánimos entre defensa y entrenador, parece que la tensión
entre ambos sigue creciendo desde que el pasado 18 de septiembre el
portugués decidiera dejar en el banco de suplentes al central en el debut en la
Champions ante el
Manchester City.
La derrota blanca en
Sevilla
fue la gota que colmó el vaso de la paciencia entre uno y otro y, desde
entonces, los mensajes no han hecho más que ir creciendo.
El
último episodio de los desencuentros entre
Ramos y Mourinho lo desvela
en su edición de este martes el diario 'MARCA'. Según puede verse en su
portada, Ramos jugó la segunda parte ante el Deportivo con la camiseta
de
Özil bajo la suya para tratar de dedicarle un gol a su compañero que
había sido sustituido al descanso.
Parece ser que Mourinho
abroncó al centrocampista alemán al descanso dejándole sentado en el
banquillo en el segundo tiempo. Özil, 'tocado' por la reprimenda de su
entrenador, cedió su lugar en los segundos 45 minutos y Ramos quiso
tener un gesto con su amigo en caso de meter un gol, algo que se hubiera
convertido directamente en un pulso público a su técnico. (Redacción

)