Ampimpa, la perfecta conjunción
entre la belleza del cielo y la tierra
La localidad de Ampimpa forma parte del Circuito Turístico de los Valles Calchaquíes, por la senda por donde ingresó el primer español hacia el llano, camino del Infiernillo, se llega a este pequeño y atractivo pueblo tucumano. A 2600 metros de altura, entre caminos ondulantes, paisajes salvajes y pasando la Cuesta de Los Cardones, se accede a esta villa, que es origen de atractivos senderos hacia las altas cumbres calchaquíes.
Dicho Valle Calchaquí, es el portal de ingreso al norte argentino, un circuito que conduce a quien lo recorre por sitios de relevancia histórica, ruinas indígenas, yacimientos arqueológicos, campos de cultivo, viñedos, y un constante y fascinante paisaje verde, y siempre en compañía de la agradable melodía de la tradición y las festividades folclóricas. Integrado por villas veraniegas, este lugar no distingue las estaciones del año e invita a descubrir sus rincones más ocultos y a cautivarse con sus espacios más reconocidos, transgrediendo el territorio de Tucumán hacia Salta y Catamarca.
Puntualmente la villa de Ampimpa se caracteriza por la nitidez de su atmosfera sin trabas, que permite sorprenderse con los astros del cielo como en pocos lugares de nuestro país, durante todos los meses del el año. Y gracias a todo esto es allí donde se levantó en el año 1985, para estudiar al Cometa Halley en su último paso por la tierra, el fascinante Observatorio Astronómico Ampimpa.
Este observatorio no sólo se destaca y reconoce por ser el único en el norte argentino, sino que también es muy popular por ser utilizado para la investigación científica y por ofrecer campamentos educativos. A 150 kilómetros de la ciudad capital tucumana de San Miguel, se halla este centro que actualmente dedica el 80% de su tiempo a la educación y formación de quienes son nuestro futuro: los jóvenes argentinos.
Desde el año 2002 que este observatorio se encuentra abierto a todo el público en general, es decir que cada viaje a esta provincia es una oportunidad perfecta para conocer esta maravilla de la ciencia. Sobre la Ruta Provincial número 307, en la cadena montañosa del Aconquija, en una región semidesértica de Tucumán y enfrentado a las ruinas de Quilmas; el observatorio se halla disponible y a la espera de todos aquellos que se sientan atraídos a conocerlo.
Entre las actividades que este propone, uno no puede dejar de realizar las observaciones nocturnas, ideales para los turistas, que comienzan a las 18 y finalizan a las 24. La observación de manchas solares y la comprobación visual del movimiento de la tierra, constituyen experiencias únicas e irrepetibles que sólo este sitio puede brindar.
Mucho más que cerros, cardones, cielo celeste y una hermosa capilla, con una alta torre de piedra; es esta localidad tucumana. Pues a todo esto se le suma también que inusitadamente, Ampimpa es la entrada a un mundo mucho más arduo de alcanzar, es la puerta de acceso a todo lo que pasa sobre nuestras cabezas, más precisamente en el imponente y complejo universo que nos rodea.
Por Rosario Torino Solá
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