BUENOS AIRES.-El dueño de un restaurante del barrio porteño de Parque Chacabuco fue asesinado de un balazo en la nuca al ser asaltado en su comercio, junto a su esposa y su hijo de un año y medio, por tres delincuentes que luego del crimen le robaron dinero y escaparon.
El hecho, durante el cual uno de los sujetos atacó a golpes al pequeño hijo de la víctima y a su mujer, ocurrió en la casa de comidas situada en Castañares 2088, donde se preparan comidas típicas de la cocina boliviana.
En diálogo con Crónica,
María Borda Mosquera, esposa de la víctima, relató que al momento del episodio, cerca de las 19, ella se encontraba atendiendo a los comensales -unos 20 distribuidos en seis mesas- junto a sus empleados, cuando entró su marido,
Juan José Castro Rojas, dueño del local, de nacionalidad boliviana.
“A la media hora de haber llegado mi esposo, uno de los comensales se metió en la cocina, junto a dos hombres que habían ingresado recientemente al comercio. Allí nos amenazaron con armas de fuego y nos dijeron ‘esto es un asalto’, relató María.
Luego de golpear en la cabeza a Juan José y tirarlo al piso, los delincuentes le pidieron al comerciante un dinero que había conseguido tras sacar un préstamo para comprarse un auto, lo que evidencia que los malhechores tenían el dato preciso de la existencia de esa plata.
“Uno de los hombres me llevó a la habitación y empezó a amenazarme con que iba a matar a mi nene de un año y medio que en ese momento estaba en la cuna. Después, directamente levantó a mi nene y le pegó dos trompadas en la cara y luego me trompeó a mí”, relató la esposa de Castro Rojas.
Al mismo tiempo,mientras la mujer era castigada por el asaltante, los otros dos delincuentes seguían amedrentando al dueño del lugar en la cocina, hasta que se escuchó un balazo y los delincuentes, tras robar algo de dinero del lugar, escaparon corriendo. “No sé lo que pasó realmente en la cocina, pero cuando salí me encontré con mi marido tirado casi en la puerta interna del salón, y yo le decía ‘dale dale, levantate’, pero después noté que le salía sangre por la boca. Le habían pegado un tiro en la nuca”, reveló María.
Acto seguido, alertado por los vecinos del lugar, agentes de la Policía Federal y de la Gendarmería Nacional arribaron el comercio y asistieron al herido, pero a los pocos segundos, la
víctima falleció en el lugar,
delante de su esposa.
Fuentes del caso indicaron que la investigación quedó en mano de la seccional 38ª de la Policía Federal, quienes presumen que el dueño del local fue asesinado cuando forcejeó con los ladrones para resistirse a la sustracción de sus valores.
Los restos de la víctima fueron despedidos en el cementerio de Flores, en una ceremonia de la cual participaron la madre y otros familiares que vinieron a la Argentina desde Bolivia tras conocer la triste noticia del crimen.