POR ERNESTO BISCEGLIA

La Democracia eterna no es democracia sino autoritarismo

La democracia no se debe confundir con una ideología; la democracia es un sistema indiferente a partidos y personalismos

  • domingo, 28/10/2012 | 09:47 hs
Democracia. Imagen Ilustrativa.
ARGENTINA.- Suele ser muy común adjetivar a la democracia; así las hay socializadas, de derecha, de izquierda, puede ser en una vuelta de ingenio político e ingenuidad popular “bolivariana”, por ejemplo, y otros casos “nacional y popular”. En realidad, no son más que calificativos agregados para dar algún énfasis de tinte partidario al sistema, rasgo que se expone más todavía cuando un sistema democrático deja de ser tal para convertirse en un régimen de gobierno.

La democracia es un medio cuya diferencia cualitativa estará marcada por “quién” gobierna, de modo que cuando una persona o grupo de personas se apropian de ella, necesariamente tienen que colocarle un rótulo para darle identidad, sencillamente porque ya no es una democracia.

Así, los r egímenes totalitarios o autocráticos como las dictaduras o los populismos tienen que rotular sus gobiernos porque de algún modo –parcial o total- se han salido del riel de los procedimientos democráticos. La prueba de que la democracia ha caído y ha sido reemplazada por un mesianismo se advierte en el discurso político que vira hacia una razón de ser que deviene sólo de Dios, o que “responde a un mandato de la Historia”, por el “bien de la Patria” y la más común de todos los eufemismos, aquel que declara responder “al sentir de lo que quiere el Pueblo”.

Jamás el “Pueblo” se entera siquiera de qué es lo que están tratando ni para qué lo hacen, porque para entonces está tan embrutecido que no sabe distinguir las coacciones del poder del ejercicio de sus derechos, paradójicamente conculcados al grito de aquella frase que Theorore Parker exclamara en la Convención contra la Esclavitud, celebrada en Boston en 1850: “¿Qué es la democracia? Es el gobierno de todo el pueblo, por todo el pueblo, para todo el pueblo”.

Entonces ¿por qué todo el mundo se queja y dicen que todo está mal? Si se vive bajo el imperio de un gobierno querido por todo el “Pueblo”. Aquí surge la otra prueba de que la democracia ha dejado de ser tal para convertirse en un régimen, cuando en el sistema democrático el “sujeto del poder”, o sea el Gobierno, confunde al “objeto del poder”, o sea la ciudadanía, en una multitud sojuzgada.

Esto ocurre cuando los ciudadanos del país han perdido su calidad de tal para convertirse en meros habitantes. El objetivo de los regímenes que traicionan a la democracia es reducir a todos a ese estado de habitante, es decir, una masa informe de hombres y mujeres sin “pensamiento crítico”, incapaces de poder analizar la realidad.

En los últimos años los ciudadanos que eligen gobierno son cada vez menos, es la masa la que consagra gobiernos que luego se hacen con la suma del poder, paradójicamente entregada por los “ representantes del pueblo”,o sea, esa elite de sufragáneos a sueldo que levantan la mano para aprobar lo que sean, total, a quién le importa o quién entiende.

Un ciudadano reducido a esa calidad de habitante es la causa de la decadencia de la Nación, toda vez que rechaza la autoridad bajo el argumento de que es represión, nada más favorable a los gobiernos disolutos que el estado anárquico. El discurso compone así siempre un culpable que es responsable de todos los males del país, se ha eliminado el compromiso personal, tanto del gobernante como de los gobernados, es el país de la anomia, el país s in ley ni orden.

En suma, la democracia exige ser demócrata o no serlo, lo demás es discurso vacío. Mientras el Pueblo no decida volver a ser ciudadano, mientras no tome conciencia de que el poder no reside en quien gobierna sino en el Pueblo, los regímenes populistas y mesiánicos seguirán cometiendo la barbarie de pretender eternizarse en el poder.

Un Gobierno que no respeta la alternancia que manda la Constitución Nacional y pretende eternizarse en el poder, aun a costa de reformar a su gusto a Aquella, no sólo ha violentado la democracia sino que se que ha convertido en el enemigo más peligroso del Pueblo.-

Por: Ernesto Bisceglia
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Comentarios (4)

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abel | 04/05/2013 | 22:00 |
en una democracia debe de regir el principio de la alternancia porque si es el gobierno del pueblo para el pueblo y por el pueblo todos deben tener la posdibilidad de ocupar los cargos publicos elegidos por sus pares , que es eso de entronizarse en el poder se transformaria en una monarquia democratica y no es eso lo que nuestra constitucion declama cuando habla de ser una republica( cosa publica) por lo tanto los gobernantes deben alejarse cuando cumplen con el periodo para el que fueron elegidos
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mariam | 19/11/2012 | 16:45 |
Por favor, los estados mas avanzados de la tierra contemplan que el gobernante pueda continuar por mas mandatos cuando el pueblo está conforme con la administración. Es así que en Europa hay muchos países donde sus mandatarios permanecen más de 10 años en el gobierno y a ningún ciudadano se le ocurre escandalizarse. Esa mentira es solamente la forma de engañar a la gente para que las democracias nunca se fortalezcan y cualquier ciudadano medianamente informado lo sabe. Por supuesto no a través de clarín.
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solon | 29/10/2012 | 19:07 |
Es para cagarse de risa de pseudos teóricos como de este que escribe sus arranques filosóficos baratos idem de la oposición que no existe . Sin lugar a dudas Cristina y Nestor Kirchner los mejores Presidentes de nuestra historia.-
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MANUEL | 29/10/2012 | 16:37 |
LA DEMOCRACIA QUIZAS SEA ETERNA PERO LAS PERSONAS QUE LAS REPRESENTAN DEBEN RENOVARSE PERMANENTEMENTE
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