TURQUIA.-"No es seguro al cien por cien, pero sí al 99 por ciento:
hemos encontrado el Arca de Noé".
Así se expresa el documentalista chino
Yeung Wing-Cheung, integrante del grupo arqueológico turco-chino que acaba de proclamar a los cuatro vientos el hallazgo de esta reliquia bíblica en el
Monte Ararat, en la frontera entre Turquía e Irán.
Pero, ¿será de verdad el
Arca de Noé? No es la primera vez que grupos de buscadores reclaman este gran descubrimiento.
Hasta ahora, o bien han resultado ser falsificadores, o no han podido aportar ninguna prueba concreta del hallazgo.
La verdad es que el hallazgo va a dar mucho de sí. El Monte Ararat, tal y como es denominado en la Biblia (los turcos lo llaman "La Gran Montaña del Dolor") es un macizo de más de 5.000 metros de altitud, muy cerca de la llamada (cuádruple frontera) entre Turquía, Irán, Armenia y el enclave de Najichevan, que es territorio de Azerbayán.
La historia bíblica dice que, tras el Diluvio Universal, el Arca en la que Noé había conservado un macho y una hembra de cada especie animal, fue a posarse en la loma de esta montaña.