ARGENTINA.- La fundación de la
Base Aérea Vicecomodoro Marambio , que coincide con la inauguración de la primera pista de aterrizaje de tierra en el Continente Antártico, constituye un hecho histórico de gran relevancia, porque permitió romper el aislamiento con esa porción del mundo donde antes solo se podía llegar en verano por vía marítima cuando el estado de los hielos lo permitía.
Indudablemente estas características operativas tienen un valor extraordinario y con las mismas se inició una nueva era en el Casquete Polar Antártico, con una dinámica distinta en las tareas que se realizan en el nuevo continente.
Con esta capacidad funcional, se pudo superar el antiguo aislamiento que existía, con el traslado de personal, apoyo logístico, emergencias, evacuaciones, alternativas de vuelo, apoyo a la búsqueda y salvamento, debido que se pueden desplazar en pocas horas los medios aéreos necesarios ante cualquier eventualidad sin tener que esperar los días que demanda una navegación al lugar y las condiciones de hielo favorables para hacerlo, que solo se da en épocas estivales.
El hecho de decir que la pista es de tierra, nos asombra, porque todos conocemos a la Antártida como un gigantesco manto blanco de hielos y nieves eternas, pero esta afirmación tiene sus fundamentos.
La isla Vicecomodoro Marambio, emergió del mar en épocas muy remotas y su meseta que se elevó a 198 metros sobre el nivel del mar, tiene una superficie semiplana, con un suelo formado por barro de tierra arcillosa congelado (permafrost) aflorando piedras y rocas de distintos tamaños, diseminadas en toda su extensión.
Esas características singulares, permiten que esta meseta sea barrida habitualmente por fuertes vientos Antárticos, que evitan la acumulación de nieve.
ANTECEDENTES
La acción de la Fuerza Aérea en la zona, se remonta al 1 de diciembre de 1951, cuando al mando del Vicecomodoro Gustavo Argentino MARAMBIO sobrevoló la bahía Margarita en el sector noroeste de la península antártica, con el avión Avro Lincoln Matrícula LV-ZEI (ex B-030), denominado "Cruz del Sud".
En el año 1952 el Vicecomodoro MARAMBIO siendo el Jefe del Estado Mayor de la Fuerza Aérea de Tareas Antárticas (FATA), sobrevoló y estudió posibles lugares de aterrizaje en el Sector Antártico Argentino.
El broche de oro de estos bombarderos pesados en zonas antárticas, fue el vuelo efectuado el día 28 de octubre de 1965, por el avión Avro Lincoln, matrícula B-022, al mando del entonces Primer Teniente Jorge Francisco MARTÍNEZ, que con motivo de la operación "Socorro", realizó un importante raíd que totalizó casi 22 horas sin escala, en apoyo del avión Douglas C-47 matrícula TA-05, que cumplía la expedición al Polo Sur.
El Vicecomodoro Gustavo Argentino MARAMBIO había nacido en Río Cuarto, provincia de Córdoba el 21 de septiembre de 1918 y falleció en un trágico accidente aéreo en la localidad de Mugueta, provincia de Santa Fe el día 12 de noviembre de 1953 y en su homenaje la isla Vicecomodoro Marambio lleva su nombre.
En la década del 60 la Fuerza Aérea se empeñó en localizar una zona apta para habilitar una pista de aterrizaje destinada a la operación regular y continua de aeronaves de gran porte con tren de aterrizaje convencional, es decir con ruedas, sin utilizar los sistemas de esquies.
El día 25 de noviembre de 1968, un helicóptero Bell UH-1 matrícula H-11, de la Fuerza Aérea embarcado en el rompehielos General San Martín (Q4), tripulado por el Primer Teniente Enrique PESSANA y el Teniente Ricardo CIASCHINI, se posó sobre la meseta de la isla Vicecomodoro Marambio, llevando a bordo al Jefe del Grupo Aéreo de Tareas Antárticas(GATA), Vicecomodoro Mario Luis OLEZZA, al Teniente Julio Alberto DOMÍNGUEZ, al ayudante geólogo, mecánico de suelo Héctor Luis PONTE, quien junto al geoglaciólogo, Dr. René Edgar DALINGER, recogieron muestras de terreno, efectuaron mediciones y observaciones de la zona; desconcertándose al principio, para entusiasmarse después.