Luis Suárez festejó un gol simulando una falta en la cara del DT rival, que lo había acusado de teatrero
INGLATERRA.- Suárez siempre da que hablar en Inglaterra. Luisito, el goleador del Liverpool, jugó contra el Everton y se vengó en las narices del DT rival, David Moyes, quien lo había calificado de teatrero en la previa del partido.
En el 2-2, Suárez marcó el 1-0 y salió corriendo, disparado hacia el banco de suplentes local: ahí, se tiró ampulosamente, con ironía, justamente haciendo teatro.
El domingo, después del partido, el DT se quedó con la sangre en el ojo por este gesto. Además de decir que "tuvo suerte en no haber sido expulsado por un tackle", agregó que "me parece bien lo que hizo, pero hay que tener cuidado con lo que contagia en las tribunas. Ahora va a tener que tirarse delante de todos los técnicos". (Especial
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