TUCUMÁN

Escuela "León Alperovich": Una afrenta a los tucumanos ilustres

¿Cuál fue el mérito del padre del Gobernador para que una escuela lleve su nombre? Justamente ese: fue el padre del Gobernador

  • viernes, 05/10/2012 | 18:07 hs
Leon Alperovich

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TUCUMAN
TUCUMÁN.- Una noticia del orden provincial que despertó indignación a nivel nacional fue el hecho de que Legisladores oficialistas decidieran bautizar a la Escuela número 92 de campo Grande, en el Departamento de Graneros, lleve el nombre del padre del Gobernador.

Pese a las críticas de opositores y de la ciudadanía, especialmente por las redes sociales, la Legislatura, en un alarde de indiferencia, hizo valer su mayoría automática y votó a favor.

La iniciativa fue presentada por el ultraalperovichista Regino Amado, titular de la cámara por ausencia del vicegobernador electo, Juan Manzur. Fue apoyada por Raúl Hadla, Alejandra Cejas, Beatriz Bordinaro de Peluffo.

¿Cuál fue su aporte?

Don León Alperovich fue, además del padre del Gobernador, un próspero comerciante que llegó siendo niño junto a su familia a la Argentina, proveniente de Europa. De origen humilde, forjó su propio destino comenzando como vendedor ambulante, pasando luego a la compra y venta de muebles nuevos y usados. A principio de los 70, ganó la concesión de la venta de la fábrica automotriz Valiant y más tarde se consolidó como el principal empresario de la venta de vehículos, extendiéndose al negocio de la construcción.

Tuvo cuatro hijos, que se destacaron en la actividad empresarial. José Jorge fue uno de ellos, aunque picó más alto: saltó del radicalismo a coquetear con el Bussismo, para más tarde pasarse al ejército peronista de Julio Miranda y Duhalde y repudiarlos luego para quedarse definitivamente bajo el ala kirchnerista.

El mérito de Don León residió en la buena imagen que como empresario supo forjar en la Provincia. Solía atender personalmente a sus clientes, y asesorarlos él mismo. Si bien en un comienzo se opuso formalmente a la actividad política de su hijo, finalmente terminó financiándola.

Fue un hombre respetado, que falleció en mayo de 2011 luego de una penosa enfermedad. Sin embargo, nada se sabe sobre sus méritos en materia educativa, y encontrar una vinculación entre su figura y el mundo de las aulas es tarea casi detectivesca.

Otros empresarios

Si bien se especula que el Gobernador José Alperovich ya superó en fortuna personal a otros prósperos comerciantes provinciales, hay otros nombres dentro del empresariado que podrían continuar aportando nombres a escuelas, para ejemplo de los menores.

La escuela Rocchia Ferro, por ejemplo, podría enseñar los valores de la producción de la caña de azúcar y de la actividad hotelera.

También se podría inaugurar un jardín de infantes llamado Daniel Lucci, que llevara en su frente la imagen gigante de un limón para dar ejemplo de cómo la comercialización de cítricos es fundamental para el desarrollo de los niños. No, de los que trabajan en los cultivos no, el trabajo rural infantil es sistemáticamente negado por los empresarios.

Nombres meritorios

El problema es que bautizar una escuela con el nombre de un empresario cuyo mérito es ser padre del Gobernador, presupone que ya varias llevan el nombre de personalidades tucumanas destacadas en labores que sirvan de influencia positiva a los valores de los más niños.

Sin embargo, no existe aún una escuela Susana Trimarco, pionera de la lucha contra la trata de personas. Tampoco hay una escuela con el nombre de la creadora de la Leche Bío, Aída Pesce. No hay una escuela Mercedes Sosa, Miguel Ángel Estrella, Tomás Eloy Martínez, Leda Valladares, Víctor García, ni César Pelli, destacados humanistas todos.

Lo atamos con alambre

Como todo proyecto de Ley, la iniciativa para bautizar “León Alperovich” a la escuela contiene una parte llamada “fundamentos”. Ninguno de los firmantes puso allí que el motivo por el cual un establecimiento educativo debía llevar ese nombre es por un homenaje al Gobernador.

En cambio, se hizo hincapié en que “a través de él, rendimos tributo a los valientes inmigrantes que llegaron un día a estas benditas tierras a dejar todo de sí, para fortalecer y dignificar al hombre con el trabajo, engrandeciendo la patria que los cobijó, tal como lo hizo con este hijo adoptivo que desembarcó con ganas de progreso”
Sin embargo, el mejor argumento se encuentra en la curiosa conexión que, según los legisladores, existe entre la venta de autos y la educación pública. No tiene desperdicio:”una muestra de los valores de esfuerzo, compromiso, creatividad, trabajo, solidaridad, que naturalmente se relacionan con los objetivos de toda comunidad educativa”.

Las voces en contra

La noticia fue conocida incluso antes de su aprobación. Una Legislatura con mayoría oficialista automática hace particularmente fácil la tarea de predecir. Dos días antes de su aprobación la iniciativa fue incluida en el orden del día, y ya contaba con dictamen en mayoría y minoría.

El tema no tardó en saltar a medios nacionales y fue presentada como una noticia entre insólita e indignante.

El planteo básicamente reside en que la escuela número 92 de Campo Grande es pública, fue construida con fondos públicos y en un terreno estatal. El nombre de una escuela es una afirmación de valores rectores del establecimiento educativo, una especie de primera declaración de principios.

El interés de los miembros de la Legislatura en agradar al Gobernador es esperable: de un tiempo a esta parte, es el mismo Ejecutivo el que anticipa cuáles serán las leyes que el Legislativo aprobará. Incluso es el mismo Gobernador el que modifica su composición a piacere: desde que asumió, hace menos de un año, ya sacó a siete legisladores y los reemplazó con sus suplentes. Ninguno de ellos negó haberse retirado por pedido expreso de Alperovich, al contrario, lo argumentan con sumo orgullo.

Una escuela parece incluso una modesta ofrenda a un Gobernador que hace y deshace en el Poder Legislativo. Construida y sostenida con fondos públicos, aunque ello no represente ningún impedimento para homenajear a la familia gobernante.


Fuente: Semanario de Tucumán, Edición Impresa

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Comentarios (1)

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juanalav | 05/10/2012 | 20:01 |
ridiculo!!!!! como se le sube la orina a la cabeza a los gobernantes!!! mejor dona unas becas para estudiantes pobres a nombre de tu padre... eso es altruismo !!!!!
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