BUENOS AIRES.-
Alfonso Severo, testigo de la causa por el asesinato de
Mariano Ferreyra, declaró ante el juzgado de garantías número 9, a cargo del juez Luis Silvio Carzoglio, donde relató lo ocurrido durante las 24 horas que estuvo desaparecido.
Al finalizar su relato ante la justicia, habló con la prensa y comentó que él mismo se negó a ser un testigo protegido, "porque nunca me gustó esconderme; tengo la verdad y no quiero esconderme y arrastrar a mi familia a esa situación", dijo.
"Me dijeron que me dejara de joder con el ferrocarril, que no iba a volver y que ni la Policía, los Derechos Humanos ni la Presidente me iban a salvar", informó Severo.
Sostuvo que durante el cautiverio le dijeron cosas "sobre la Presidenta". "
Me dijeron que no me meta más con el ferrocarril, que ahí no voy a volver nunca más. Me decían que era un buchón, un vigilante, que piense en mis hijos", dijo Severo.
El hombre dijo que va a declarar en la causa a pesar de lo sucedido y comentó que, durante el cautiverio, estuvo con el rostro vendado y maniatado en el interior de una camioneta. Manifestó haber escuchado tres voces distintas, pudo ver a uno de sus captores. "Preguntale al gordo qué hacemos, porque se decretó alerta nacional", habría dicho uno de ellos. (Redacción

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