ARGENTINA.-
Gastón Severo, hijo de
Alfonso Severo, quien estuvo desaparecido casi 24 horas y uno de los principales testigos por el crimen de
Mariano Ferreyra, agradeció públicamente el apoyo recibido por parte de la ministra de Seguridad,
Nilda Garré.
Además admitió que la futura vida familiar después de este episodio no va a ser fácil. “Va a ser difícil porque sabemos a lo que nos exponemos, pero vamos a seguir adelante”, afirmó.
Gastón habló con los periodistas minutos después de que su padre ingresara al Polo Judicial de Avellaneda, donde declaró ante la justicia que interviene en el caso.
A su salida, el padre aseguró que la única forma de no declarar es estando "muerto".