BUENOS AIRES.- Mientras esperan la propuesta que presentará mañana el Gobierno Nacional, los
gendarmes consideran que el hecho de haber puesto a
disponibilidad a ocho efectivos, es una "
represalia".
El gendarme Raúl Maza, uno de los voceros de los suboficiales que desde el martes último reclaman un sueldo básico neto de 7 mil pesos y quien fue pasado a disponibilidad el sábado, aseguró que, junto a sus camaradas, aguarda la reunión prevista para mañana con funcionarios del ministerio de Seguridad de conduce Nilda Garré.
"Nosotros estamos abiertos al diálogo. Esta es una medida democrática y en ningún momento dijimos que íbamos a perder el diálogo", dijo Maza. E insistió en calificar como "una medida arbitraria" que se le haya dado la baja el sábado último, como a otros uniformados que encabezaron la protesta, porque, en su caso "no se me había notificado en ningún momento ningún tipo de sanción" que justificara la sanción.
"Somos ocho los sancionados, los que fuimos visibles y otros fueron amenazados", explicó. De todos modos, Maza aclaró que la medida es un "stand by", pero no significa que hayan sido "dados de baja" de la fuerza, lo que deberá ser analizado por la cúpula de Gendarmería. "Deberán decidir si me reincorporan o me quitan de la fuerza", indicó. (Especial

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