TUCUMÁN.- Primero fue un desliz. El Legislador oficialista Marcelo Caponio dejó entrever que trabajaba en un proyecto de modificación de la
Ley de las 4 AM, extendiendo el horario de venta de alcohol hasta las 4.30 y de apertura de boliches hasta las 6. Luego se supo que Roque Álvarez trabajaba en un proyecto similar. Después, silencio, desmentidas, y el cierre del tema.
Ahora, el oficialismo parece no querer modificar la polémica Ley, que ya provocó más de una manifestación popular y denuncias gravísimas sobre el proceder del IPLA y la Policía en su aplicación.
La confirmación de que la Legislatura no está tratando ni tratará la modificación de la Ley no llegó de un comunicado, o de la voz legislativa: llegó del Ejecutivo. Fue el mismo Alperovich quien dio por cerrado el tema, y sincerándose sobre la aprobación que necesita el Legislativo para actuar.
Concretamente, el Gobernador de la Provincia señaló, con respecto a la posibilidad de modificación de la Ley de las 4 AM, que "si alguien me muestra que es mejor, no tengo drama en cambiar. Pero hoy todos los elementos que me mandan a mí, desde el punto de vista de la seguridad, de los hospitales, y del alcohol, indican que el resultado ha sido bueno". Asunto cerrado, si no se convence él de la necesidad de cambio, la Legislatura no actuará.
Alperovich esgrime como argumento el éxito que, según él, registró la aplicación de la Ley: "Los resultados han sido buenos, entonces no hay por qué cambiarla", señaló, y agregó "Los informes que estamos teniendo indican que esto ha ayudado a que los chicos tomen menos y estén más temprano en sus casas. Realmente está ayudando"
Sin embargo, hay informes que no le llegaron. Por ejemplo, el de los abusos en que incurrió el IPLA y la Policía cuando a principios de año “reventaron” la fiesta del Pasaje Díaz Vélez. No le llegaron las noticias de los golpes que indicaron haber recibido los asistentes, de las dos detenciones ilegales que se denunciaron esa noche, del secuestro de instrumentos musicales que fueron devueltos meses después previo pago de altísimas multas.
El informe que tampoco le llegó fue el de miles de personas manifestándose en Plaza Independencia, exigiendo la derogación de la Ley. Tampoco le llegó el informe de que por la madrugada los colectivos no circulan, y los taxis, gracias al aumento amayista, son ya un lujo al que pocos jóvenes pueden acceder. No le llegaron tampoco las noticias de que por la noche abundan las fiestas ilegales, sin las más mínimas condiciones de seguridad.
Será cuestión de esperar a que alguien le abra un diario, y le lea en voz alta. Mientras ello no ocurra, la Legislatura seguirá paralizada. La Independencia de Poderes, una antigüedad que pasó de moda.
Fuente: Semanario
de Tucumán, Edición Impresa.