COSTA RICA.- Una familia que
velaba a un
anciano costarricense
atropellado por un
automóvil fue sorprendida por
policías, que interrumpieron la
misa
fúnebre para
sacar el
cadáver del féretro y llevárselo
en una bolsa a la morgue para practicarle
la autopsia.
José Diego Agustín Castillo Milanés, de
70 años, era velado en una
capilla católica de
Nicoya, en el noroeste de Costa Rica, cuando
llegaron
agentes de la policía judicial a llevarse su
cadáver, dijeron
sus allegados.
Por razones
aún desconocidas, personal médico
entregó el cadáver del
anciano a sus familiares cuando, según
la ley, debía ser remitido a la
Morgue Judicial para practicársele la autopsia.
Por su parte, la hermana del difunto,
Nydia del Carmen Castillo declaró: “Me dijeron que había
un error, que no podíamos enterrarlo porque
debía ser llevado a la
Morgue Judicial” y agregó que “casi me caigo
patas arriba de la
impresión”.
“Fue lo
más horrible que le puede suceder a
una persona. Esto no se lo deseo
a nadie, me gustaría estar
dormida y
pensar que fue solo
una pesadilla”, contó la mujer, y agregó: “les pedí a los agentes que
me lo devolvieran pronto para darle sepultura”.
Mientras tanto, el director del hospital de Nicoya,
Anner Angulo, dijo que “ordenará
una
investigación interna para determinar
qué pasó y sentar
las
responsabilidades del caso”. (Especial

)