POR ERNESTO BISCEGLIA PARA EL INTRANSIGENTE

Malvinas: Un paso más hacia el control mundial de los recursos naturales

Cuando terminen con todo esto, ¿qué harán? ¿Tanta es la codicia que los dueños del mundo no se han dado cuenta de que también viven en este planeta?

  • Lunes, 13/02/2012 | 08:32 hs

ARGENTINA.- No es una casualidad que Inglaterra decida militarizar el Atlántico Sur justo ahora, cuando Estados Unidos tiene intención de invadir a Irán.

La escalada desatada por el Reino Unido respecto de las Islas Malvinas no tiene registro ni se entiende solamente circunscripta a la sola cuestión de la disputa que mantiene ese país y la República Argentina sobre esa región austral.

Se trata de una maniobra explícita de posicionamiento estratégico de Inglaterra en la zona pensada dentro del marco del avance final y quizás hasta desesperado que han comenzado con su socio, los Estados Unidos para hacerse con el control definitivo de lo que va quedando de utilizable en el planeta; de otra manera no tiene sentido.

Frente a una cada vez más insinuada escasez de recursos naturales no renovables a nivel mundial, las Islas Malvinas se constituyen un enclave de vital relevancia para la proyección de un poder geopolítico global, en orden a futuras reclamaciones sobre derechos antárticos, la última zona con recursos de agua y de hidrocarburos inexplorada.

El Reino Unido es un país en decadencia, lo mismo que Estados Unidos, su histórico aliado y socio en el rapiñaje universal y ahora que se están jugando tiempos finales, no hay que ser profeta ni creer en los Mayas para decir que la caída total del sistema está cercana; simplemente hay que observar la crisis del biosistema mundial y darse cuenta de que no da para más y la Tierra ha comenzado a tomarse su revancha. El pirata inglés y su socio han expoliado todo lo que había en sus colonias y se están quedando sin recursos porque el Planeta está devolviendo el golpe a la demencia y a la arrogancia de estos dos conquistadores.

La estrategia de conquista universal

Estados Unidos urgido por controlar el petróleo se quedó con Irak primero y ahora va por Irán que además de ser el cuarto mayor productor que aporta un 5% de la producción mundial y tiene un socio muy incómodo para el Tío Sam, la China que es uno de los aliados más estrechos de Irán en el Consejo de Seguridad de la ONU y hoy su principal proveedor de tecnología.

Además, el momento de euforia expansionista que vive China provoca que demande mayor consumo de energía, lo cual lo convierte en un competidor mundial también respecto de los recursos energéticos.

En su demencia, los dueños del gobierno mundial han asociado en la conquista del Medio Oriente a la Comunidad Europea contagiándola de su crisis terminal llevando a que la vida del Euro se debata en un agónico equilibrio inestable.

Por su parte, Inglaterra viene decayendo sostenidamente: muy lejos quedó aquel imperio que supo poseer hasta un quinto de las tierras firmes del planeta. Su célebre industria manufacturera acunada en los tiempos de la Revolución Industrial hoy es sólo una sombra. Empresas como la banca Abbey, la sexta más importante del Reino Unido acaba de ser adquirida por el grupo español Santander, y la emblemática Roll Royce ya es parte del grupo alemán BMW, sin contar que desde diciembre pasado, Brasil la adelantó como sexta economía mundial.

Continúa el colonialismo

Basten estos pocos datos para comprender que semejante puesta en escena británica tiene poco de improvisación. Ningún político en sus cabales podría haber afirmado lo que el propio Primer Ministro, David Cameron, sostuvo de que “Argentina desea volver a invadir las Islas Malvinas” justificando el despliegue de armamento de altísima tecnología. Una afirmación sencillamente estúpida cuando la Argentina no posee ni una canoa para cruzar hasta las Islas, excepto si se ve desde una estrategia donde la “la mejor defensa es un buen ataque”.

Inglaterra viene a Malvinas dispuesta a jugar su parte en el reparto mundial. Mientras Estados Unidos se ocupa de Medio Oriente, los británicos toman posición –y posesión- del sector sur buscando los recursos naturales y afirmar una posición para luego reclamar una porción de la Antártida, que además es una importante reserva de agua, minerales, biodiversidad y por supuesto, más petróleo porque se está quedando sin fuentes de explotación y su consumo obliga en ocasiones a que deba importarlo.

Prueba es el documento del 11 de mayo de 2009 por el cual Inglaterra solicitó a Naciones Unidas la ampliación de sus “derechos de zona económica exclusiva de 200 a 350 millas náuticas”, reservándose ante la Convención sobe Derechos del Mar (CONVEMAR) el derecho a reclamar su parte en la Antártida.

Las Malvinas son un enclave neurálgico para Gran Bretaña desde el cual puede –como dijo el Canciller Timmerman- “controlar el tráfico marítimo y aéreo entre América del Sur, África y el Océano Índico.”

La cuestión energética

Los pozos petrolíferos que explota Inglaterra en el Mar del Norte están agotándose en una caída sostenida desde 1999, según se puede ver en los informes consignados en la página de la CIA (www.cia.gov) que revela que la relación entre extracción de crudo y consumo ya está al límite, siéndole necesario en ocasiones importarlo. Por lo tanto, es imperioso buscar nuevas fuentes de recursos.

Más explícito, Demián Verduga en su artículo “Lo que se juega en Malvinas”, dice que el mismo año en que Inglaterra reconoció el descenso de su explotación, comenzó los cateos en Malvinas, hasta que a principios de 2010 la empresa británica Rockhopper anunció el hallazgo de un yacimiento equivalente al 30% de las reservas actuales de Argentina.

La cuestión del agua

Los estudios de las universidades norteamericanas e inglesas que se precian de ser líderes en el mundo científico les están advirtiendo que en pocos años más ya no tendrán agua.

Tal vez el empeño en terminar con Muammar Khadafi no haya sido el deseo ferviente de devolver la democracia liberal a un pueblo oprimido durante 42 años, sino hacerse con las inmensas reservas de agua que están debajo de Libia en el Acuífero de Nubia y que Khadafi pensaba explotar con un proyecto llamado “El Gran Río Artificial”, una red de tuberías que provee de agua al Desierto del Sahara, considerado como uno de los más grandes proyectos de ingeniería realizados.

Es una obra que consiste en más de 1.300 pozos que proveen de agua potable diariamente a las ciudades de Trípoli, Benghasi, Sirt, casualmente, las que más empeño puso la OTAN en conquistar.

Por esos mismos motivos también ahora Inglaterra hace pie formalmente en las Islas Malvinas, -donde además cuenta con un súbdito de tierra firme como Chile- que se encuentran muy vecinas del preciado Acuífero Guaraní que está justamente debajo de cuatro países que le han demostrado no estar alineados: Brasil, Paraguay, Argentina y Uruguay que ya libró orden de no dejar tocar puertos a barcos con rumbo a Malvinas.

Comenzamos esta nota mencionando que Estados Unidos ya avanza deliberadamente sobre Medio Oriente para intentar controlar el petróleo de la región, y a darnos razón de la hipótesis que planteamos aquí viene Juan Recce, Director Ejecutivo del Centro Argentino de Estudios Internacionales quien acaba de manifestar que “Si Gran Bretaña continúa con la militarización del Atlántico Sur, podríamos estar en la antesala de hechos trágicos como los que sucedieron en Afganistán o Irak”.

Es el último tramo de la política colonialista depredadora que ejercieron durante siglos; así destruyeron todos los ecosistemas y no se conforman, ahora van por lo poco que le va quedando al mundo, el Atlántico Sur y la Antártida.

Cuando terminen con todo esto, ¿qué harán? ¿Tanta es la codicia que los dueños del mundo no se han dado cuenta de que también viven en este planeta?

La pregunta más interesante es ¿El cambio que se avecina, les dará a tiempo?


Por Ernesto Bisceglia
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Breve CV de Ernesto Bisceglia

Periodista, escritor y docente de Filosofía, Formación Ética y Ciudadana, Historia del Pensamiento Jurídico y Político, Historia de las Religiones.

Ha publicado "Estampas de Salta" (1997); "Salta, el Capítulo de la Fe" (1998); "Masones, liberales y jacobinos, la otra guerra de Belgrano" (2005); "Formando Ciudadanos, un desafío cívico" (Manual, 2009); "El Pueblo debe saber de qué se trata - Doscientos años de Periodismo en la Argentina" (2009); "El Alma Franciscana de Salta" (2010); "Compendio de Historia de la Iglesia y la Evangelización americana, en las Provincias Unidas y en el Obispado de Salta" (2010). En el género de Novela, ha publicado "Su Santidad, el Anticristo" , premiada en los Concursos Literarios Provinciales 2010. Tiene publicados varios trabajos de investigación sobre temas docentes y jurídicos .

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Comentarios (4)

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ivan | 13/02/2012 | 12:35 |
comparto algo http://tu.tv/videos/una-verdad-incomoda-2006-documental y http://earthcharterinaction.org/contenido/pages/La-Carta-de-la-Tierra.html#.TzXzALa4Qqk.facebook
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gallito | 13/02/2012 | 10:36 |
seba vos quien te crees que sos para juzgar? tendrias que informarte antes de escribir opinones fuera de lugar.GIL.
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Seba | 13/02/2012 | 09:53 |
Cualquier país del mundo que quiera robarnos los recursos naturales no necesita hacer una guerra, todo lo que necesita es declararse nacional y popular y rendirle culto a los bobos K ... Miren sino los recursos mineros...
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madmaxwtf | 13/02/2012 | 09:20 |
preparando el nuevo orden mundial!!!
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