UNA INVESTIGACIÓN DEL DR. RICARDO FEDERICO MENA

Las calles de Salta y sus nombres: Jorge Luis Borges

El Intransigente comenzó este especial que enorgullece a los salteños. Cada semana una entrega para saber sobre aquellos que nos identifican

  • domingo, 19/02/2012 | 11:51 hs
Jorge Luis Borges



                                     
                                     


                                     JORGE LUIS BORGES 

                         
                        UBICADA SEGÚN PLANO MILENIUM 

                                  
                                     EN PLANO 27 A-2










 




Este genio de las letras argentinas y del mundo nació en Buenos aires el 24 de Agosto de 1899, con el nombre de Jorge Francisco Isidoro Luis Borges, más conocido como Jorge Luis Borges. Fueron sus padres don Jorge Guillermo Borges y doña Leonor Acevedo. Falleció luego de dejar una formidable obra en la ciudad de Ginebra-(Suiza), el 14 de junio de l986.

Fue uno de los más destacados escritores de la argentina y del mundo en el siglo XX. Es considerado asimismo como uno de los íconos literarios y del pensamiento universal, más importantes del orbe.

Su obra recorre geografías novelescas, historias universales múltiples, bestiarios lógicos, thrillers teológicos, ontologías fantásticas, y recuerdos inventados como parte de un paisaje que se ofrece al asombro tanto del lector instruido, como del lector casual. Ofrece la filosofía como algo que mueve a la perplejidad, y al pensamiento como algo que se conjetura, y la poesía como algo de la más suprema racionalidad.

Borges en sus escritos, nos maravilla con la perfección de su lenguaje, de sus conocimientos sobre los más variados temas universales, por sus ficciones únicas y por la belleza suprema de sus poemas. Fue un personaje polémico, y sus posturas no le permitieron conseguir el Premio Nobel de literatura al que estuvo candidateado por más de treinta años. Quedó ciego a los cincuenta y cinco, lo que no le impidió seguir produciendo sus maravillosos textos, analizados minuciosamente por los escritores del mundo.

Borges nació en el seno de una aristocrática familia argentina, ya que entre sus antepasados, puede nombrarse a Francisco Narciso de Laprida, que fuera quien firmó el Acta de la Independencia de nuestro país, y presidió en aquel momento el Congreso de Tucumán. Fue su abuelo paterno el Coronel uruguayo don Francisco Borges Lafinur y su bisabuelo también por línea paterna, don Edward Young Haslam, poeta romántico, que fue quien editara uno de los primeros periódicos de habla inglesa en el país: el Southern Cross. Por línea materna su bisabuelo fue el Coronel de las guerras de la independencia don Manuel Isidoro Suárez y su abuelo también por vía materna el Coronel Isidoro de Acevedo Laprida que luchara en contra de la tiranía rosista.

Su padre Jorge Guillermo Borges, fue un abogado, nacido en la provincia de Entre Ríos, autor de una novela llamada El Caudillo y además autor de poemas. Decía Borges refiriéndose a su progenitor: “Él me reveló el poder de la poesía; el hecho de que las palabras no sean solamente un medio de comunicación, sino símbolos mágicos y poesía”. En su casa se hablaba tanto el inglés como el español. Su contacto con las letras comenzó a muy temprana edad, pues a los cuatro años, ya sabía leer y escribir.

En el año 1905 comienza su aprendizaje bajo la tutela de una institutriz británica y al año siguiente escribió su primer relato “La Visera fatal”; escribió también un ensayo en inglés sobre mitología griega y a los nueve años tradujo del inglés “El Príncipe Feliz” de Oscar Wilde. Ingresó al colegio directamente de cuarto grado, y el inicio a la escuela pública le resultó traumatizante, dado que sus compañeros se burlaban de sus gruesos anteojos, de que todo lo sabía y de su vestimenta de niño rico.

Debido a la ceguera progresiva que afectara a su padre, la familia se dirigió en busca de tratamiento a Europa y, para protegerse de la primera guerra mundial, se establecieron en Ginebra. Allí concurrió al liceo Jean Calvín y debió estudiar el francés. Esta ceguera hereditaria también le afectó a él, y como decíamos anteriormente quedó ciego a los cincuenta y cinco años.

Debido al fin de las hostilidades de la primera guerra mundial, y del fallecimiento de su abuela materna, la familia, se dirigió a España, más precisamente a Barcelona y después a Palma de Mallorca. Allí escribió dos libros que no fueron publicados “Los Ritmos Rojos” y “Poemas de elogio a la Revolución Rusa”; además un libro de cuentos “Los Naipes del Tahúr”. Estando en Madrid y Sevilla participó del llamado movimiento “ultraísta”. Escribió en las revistas Ultra, Grecia y Cervantes entre otras. El ultraismo era un movimiento literario, cuya finalidad era enfrentarse al modernismo que había dominado la poesía de la lengua española. Entre otros notables, conoció allí a quién sería luego su cuñado, don Guillermo de Torre, al casarse con su hermana Norah.

En el año 1921, a bordo del vapor “Reina Victoria Eugenia” junto a sus padres, su abuela Frances Haslam y su hermana Norah, recalaron en Buenos Aires, donde los esperaba el famoso escritor Macedonio Fernández, amistad esta que heredaría de su padre.

En cuanto a política se refiere, sus lectores y críticos siempre le admiraron, a pesar de su manifiesto desdén por mitos populares, caros a los sentimientos de la argentinidad, tales como Carlos Gardel y Juan Domingo Perón. En una oportunidad asistió a un almuerzo convocado por Jorge Rafael Videla, al que asistieron importantes figuras del ambiente literario, entre ellas, Ernesto Sábato; en él agradeció a Videla el hecho de haberse hecho cargo del gobierno y haber salvado al país de la ignominia, haciendo hincapié en que él personalmente jamás había podido gobernar su vida, y menos hubiera podido hacerlo con el gobierno. De Neruda opinaba que era un escritor con fama extraliteraria y que dentro de su poesía lo mejor era la parte política, quizá dando a entender que su poesía no era de las mejores.

Borges tuvo una relación especial con la filosofía, habiendo tenido en esta materia notable influencia sobre filósofos y pensadores contemporáneos, entre ellos a Focault, Umberto Ecco y Fernando Savater.


En lo que respecta a la narrativa, sus cuentos al igual que Nabokov y James Joyce, compartía el amor por la tierra natal y su gusto por jugar con el lenguaje. Estos autores luego se dedicaron a obras más extensas-novelas- en cambio Borges nunca escribió una. Cuando le criticaban esto, Borges respondía que su preferencia por el cuento radicaba en que éste era un género esencial, en cambio la novela obliga al relleno. En materia religiosa en algunas ocasiones se confesó agnóstico y en otras ateo.

Volviendo a la narrativa, siempre erudita, demostró en todo momento un sobrio y fascinante manejo del idioma. La lista y la crítica de su producción literaria, es sumamente larga y se ocupan de ella bibliotecas enteras. De manera que solamente enunciaremos algunas de ellas: Luna de Enfrente, Cuaderno San Martín, Discusión, Historia Universal de la Infamia, Historia de la Eternidad, Ficciones, El Aleph, Otras Inquisiciones, El Hacedor, El Otro El Mismo, Para las Seis Cuerdas, Elogio de la Sombra y el Informe de Brodie, El Congreso, El Oro de los Tigres, La Rosa Profunda y el Libro de la Arena, Cosmogonías y el Libro de Hierro, Historia de la Noche y Rosa Azul, Siete Noches, La Cifra, Nueve Ensayos Dantescos, Los Cojurados etc. Además tiene obras en colaboración con Adolfo Bioy Casares, Silvina Ocampo, María Esther Vázquez, José Edmundo Clemente, Alicia Jurado, Margarita Guerrero, Delia Ingenieros y asimismo con otros autores. Casó y luego divorció con Alicia Astete, contrayendo matrimonio poco antes de morir con María Kodama.

Del Libro El Aleph recopilamos la siguiente narración:

LOS DOS REYES Y LOS DOS LABERINTOS


“Cuentan los hombres dignos de fe (pero Alá sabe más) que en los primeros días, hubo un rey de las islas de Babilonia que congregó a sus arquitectos y magos y les mandó construir un laberinto tan perplejo y sutil, que los varones más prudentes no se aventuraban a entrar; y los que entraban se perdían. Esa obra era un escándalo porque la confusión y la maravilla son operaciones propias de Dios y no de los hombres.


Con el andar del tiempo, vino a su corte un rey de los árabes, y el rey de Babilonia (para hacer burla de la simplicidad de su huésped) lo hizo penetrar en el laberinto, donde navegó afrentado y confundido hasta la declinación de la tarde. Entonces imploró socorro divino y dio con la puerta. Sus labios no profirieron queja ninguna, pero le dijo al rey de Babilonia, que él en Arabia tenía otro laberinto y que, si Dios era servido, se lo daría a conocer algún día. Luego regresó a Arabia, juntó sus capitanes y sus alcaides y estragó los reinos de Babilonia con tan venturosa fortuna que derribó sus castillos, rompió sus gentes, e hizo cautivo al mismo rey. Lo amarró encima de un camello veloz y lo llevó al desierto. Cabalgaron tres días y le dijo “¡Oh, rey del tiempo y de la substancia y cifra del siglo!, en Babilonia me quisieron perder en un laberinto de bronce con muchas escaleras, puertas y muros: ahora el Poderoso a tenido a bien que te muestre el mío, donde no hay escaleras que subir, ni puertas que forzar, ni fatigosas galerías que recorrer, ni muros que te veden el paso”.

Luego desató las ligaduras y lo abandonó en mitad del desierto, donde murió de hambre y de sed. La gloria sea con Aquel que no muere.


 





Por el Dr. Ricardo Federico Mena
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Currículum abreviado del Dr. Federico Mena
 
El Dr. Mena- Martínez Castro es odontólogo y ha escrito dentro de su profesión diversos trabajos de investigación clínica, como asimismo acerca de variadas materias: Historia, Genealogía, Poesía, Novela, Teatro y Cuento. Pertenece a distintas instituciones académicas de la región y de Buenos Aires, entre ellas es Miembro de Número del Centro de Estudios Históricos y Genealógicos “Gens Nostra” (Centro de Estudio Hispanoamericanos) con sede en Buenos Aires, Miembro correspondiente del Centro de Estudios Genealógicos de Tucumán, Miembro Fundador y de Número del Centro de Investigaciones Genealógicas de Salta, Miembro Correspondiente del Instituto San Felipe y Santiago de Estudios Históricos, Miembro de los Institutos Güemesiano, Belgraniano y Sanmartiniano de Salta, etc. Es autor de importantes trabajos dentro del cancionero popular, dos veces ganador en el Concurso Nacional de la Zamba ( zambas destacadas). Ha recibido numerosos premios provinciales y nacionales en su quehacer, entre los que se encuentran, el Primer Premio de Novela en el año 2000. Ha recibido de la Provincia de Salta el Premio al Mérito Artístico, etc. Colabora con EL INTRANSIGENTE en su columna “Las Calles de Salta y sus Nombres”.


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