Una abuela llama al médico para hacer un turno y la atiende la secretaria:
- buenos días, necesito un turno con el doctor López para renovar la receta de anticonceptivos para el insomnio
- ¡¡¡¡¡pero abuela, esas pastillas no son para el insomnio!!!!!
- Sí, lo sé, pero desde que se las pongo en el jugo de naranja a mi nieta, yo duermo como un bebé.
Enviado por Marcela, de Salta