A pesar de haber acompañado el acto por Marita Verón organizado por La Cámpora, Alberto Lebbos no pudo conseguir que se pidiera justicia por su hija
TUCUMAN.- El acto central por el aniversario de la desaparición de Marita Verón realizado la semana pasada fue organizado en Casa de Gobierno por la agrupación La Cámpora, cuyos militantes dirigieron el encuentro.
Entre los asistentes, en primera fila, Alberto Lebbos y los Familiares de Víctimas de la Impunidad fueron los primeros en llegar para exigir justicia. Cada uno con la foto de sus muertos, llevando una bandera argentina con las caras de las personas cuyas causas están paralizadas por causa de la complicidad política y judicial, apoyaron a Susana Trimarco.
Desde el escenario se recordó a las víctimas del Terrorismo de Estado de la Dictadura, y a las más de 600 mujeres víctimas de la trata de personas en la actualidad. Se denunció a una sociedad machista y a los clientes de los prostíbulos “sin los cuales no habría trata”. Se hizo referencia a muchos casos impunes en la actualidad, a excepción de uno: el de Paulina Lebbos.
Junto al de Marita Verón, y el de los Marchesse, el caso Paulina Lebbos es emblemático en Tucumán, justamente por las denuncias de irregularidades y de encubrimiento político, judicial y policial.
A pesar de los gritos de Alberto Lebbos por su hija, los organizadores taparon su voz con música cada vez que comenzaba a hablar. Lebbos había hecho llegar a la organización un comunicado de apoyo de las Víctimas de la Impunidad a Trimarco, pero no fue leído.
Consultados por
, los organizadores del acto indicaron que tenían orden expresa de la dirección del movimiento de “No mencionar el nombre de Paulina Lebbos”.
“Si leemos el comunicado vamos a tener serios problemas con la dirección. Nos pueden rajar”, informaron miembros del movimiento, mientras mostraban el comunicado de Lebbos a
.
Ocurre que, a diferencia de Trimarco y las organizaciones de Derechos Humanos, Alberto Lebbos es un férreo opositor al gobierno provincial. Lleva documentada y detallada la información de la forma en la que la gestión Alperovich encubrió el crimen de su hija, y es acompañado por cerca de 200 familias en situación similar. Siempre reclamó que Alperovich anunció seis años atrás que conocía el nombre del asesino de Paulina, y nunca lo dijo, ni fue citado a declarar.
Lebbos, sin embargo, escuchó a Trimarco con sus carteles en alto, y exigió como todos los asistentes justicia por Marita. Finalmente y al terminar el acto, se retiró sin haber podido conseguir que su hija fuera siquiera nombrada entre los casos emblemáticos de la impunidad en Tucumán.
“Nos prohibieron nombrar a Paulina Lebbos”, confesaron miembros de La Cámpora a
. Como si los muertos calificaran, según su visión, entre oficialistas y opositores, y los opositores no merecieran si quiera ser nombrados.
Fuente: Semanario
de Tucumán, Edición Impresa.
