Catorce victorias en dieciocho enfrentamientos es una ventaja psicológica antes de comenzar el partido que se deberá confirmar a base de raquetazos.
Afición que llenará el campo para apoyar a su equipo y volver a soñar con la semifinal de la Copa Libertadores 2012.
Los cuarenta mil espectadores coparán el estadio Villa Belmiro para presenciar la definición de esta llave entre el campeón de la Libertadores y uno de los serios aspirantes al título.
El partido se disputará en el estadio de Almagro, desde las 16, con el arbitraje de Fernando Echenique.
Los dos equipos demostraron falta de juego, falta de velocidad y agresividad, lo que hizo pensar que ambos equipos no querían ganar ni ofrecer lo mejor de sí.