TUCUMÁN.- Tucumán, la provincia más pequeña del país y una de las que registra el nivel de salarios más bajo de la nación, se prepara para una nueva suba del cospel. El servicio de transporte urbano en la provincia cumple recorridos cortos, en horarios limitados y con frecuencias dispuestas arbitrariamente por las empresas. Su flota de vehículos registra unidades en mal estado y antiguas, y por las madrugadas no funcionan.
El Estado Provincial gasta por mes más de $ 3 millones en subsidiarlas. Sin embargo, los empresarios presentaron un pedido de aumento del cospel.
Mientras en otras ciudades del país el boleto mínimo ronda $ 1,60 (con el sistema de tarjeta) para recorridos más largos que los de Tucumán, en nuestra ciudad viajar cuesta $ 2. Los empresarios pretenden elevar ese monto a $ 3,50, aunque trascendió que el aumento que el Concejo Deliberante aprobaría sería de $ 2,50.
La economía familiar
Tucumán presenta la particularidad de basar su actividad laboral en el llamado “horario cortado”: esto significa que en la mayoría de los casos, los trabajadores vuelven a sus hogares a la siesta y retornan al trabajo por la tarde. Esta especie de turno laboral dividido genera un gasto extra en transporte que debe ser contemplado a la hora de un aumento del cospel.
Una familia tipo, compuesta por dos adultos y dos menores en edad escolar, realiza por lo menos 288 viajes por mes: cuatro por día los adultos y dos por día los niños. En la actualidad, este cálculo arroja que un grupo familiar gasta mensualmente por lo menos $ 576 en viajar, en caso de vivir en el Gran San Miguel de Tucumán.
El aumento del cospel elevaría ese gasto a $ 720, es decir, un 25 % más. Considerando que en Tucumán la mayoría de los gremios acordaron aumentos escalonados que no superan el 23 % en total el costo de viajar se torna importante. La mayoría de los gremios recién está percibiendo la primera parte del aumento, del 11%. Los salarios básicos en Tucumán antes de las paritarias del mes pasado iban desde los $ 1.330 de los docentes a unos $ 2.500 para los empleados de comercio (aunque es el sector donde se registra la mayor cantidad de trabajo en negro y todavía no cerró sus paritarias).
El aumento del 11 % significa incrementos que van desde los $ 200 a los $ 280. Un monto suficiente para afrontar el impacto del aumento del cospel en la economía familiar, pero que dejaría afuera los demás ítems inflacionarios.
De todas maneras, a la hora de hablar de inflación, el Indec no compensa los costos de transporte por lo que, según las cifras oficiales, los costos familiares apenas aumentaron poco más del 3 % en lo que va del año. Mención aparte merecen los ítems evaluados por el organismo, que en sus estudios encuentra precios del año 2008 como el pan a poco más de $ 2 y el asado a unos $ 12.
El gasto del Estado
Los empresarios de la Asociación de Empresas de transporte Automotor de Tucumán (AETAT) reclaman que desde julio de 2010 no se aumenta el cospel. Sin embargo, reciben mensualmente $ 3.245.212,56 en concepto de subsidios estatales para funcionar de parte del Estado nacional.
En marzo último, según su sitio web, la Secretaría de Transportes de la Nación entregó a la empresa El Ceibo más de $ 500 mil y a la Línea 9 unos $ 300 mil, y el resto lo dividió entre las 18 restantes.
Los subsidios están compuestos por dos ítems. El primero es el denominado SISTAU (Sistema de Transporte Automotor), que le insume al estado $ 1,3 millones mensuales. El otro está compuesto por las Compensaciones Complementarias Provinciales (CCP) que alcanzan $ 1,9 millones.
Aún así, el Legislador Ricardo Bussi solicitó que el Estado provincial aumente el monto de los subsidios, para evitar trasladar el costo a los usuarios. El problema son las finanzas públicas de la Provincia, que registran un rojo que debió ser salvado con un crédito inédito de $ 400 millones.
Amaya, la última palabra
Los Concejales decidieron, previo a aprobar la suba, solicitar al Ejecutivo Municipal, a cargo del Intendente Domingo Amaya, un estudio de costos. El informe, luego de varios días no está listo, por lo que la agonía de los usuarios es lenta.
Los Concejales oficialistas descartan que Amaya dará el visto bueno para la suba. Así, los empresarios del transporte obtendrían un aumento que ninguno de los otros gremios consiguió: del 25 %. Sólo serían superados por el aumento que se auto aprobaron los Legisladores, del 34 %, luego de que en Diciembre se aumentaran un 33 %.